Escándalo

Los directivos de Cajasur cobraban cuantiosas dietas sin justificar

La Fiscalía Anticorrupción investiga a los directivos de CajaSur, presidida por el cura Miguel Castillejo, por un presunto delito de apropiación indebida y falsedad por valor de 10 millones de euros. La Cadena SER ha tenido acceso al informe de la Junta de Andalucía sobre las irregularidades en la gestión de CajaSur. æpermil;ste acusa a la entidad de una administración social fraudulenta y utilizar fondos de la entidad para el lucro y disfrute personal de sus directivos.

El texto entregado a la Fiscalía Anticorrupción relata irregularidades en gastos destinados a la obra social, así como irregularidades en las dietas y sueldos. Según este documento, el fraude afecta a un millón de clientes y potencialmente a 22 millones de personas repartidas en 15 provincias y destinatarias de la obra social.

El ministerio público ya ha solicitado a CajaSur los primeros documentos y no descartan que la denuncia o la querella pueda ser presentada en la audiencia nacional porque afecta a una multitud de perjudicados y ha podido causar perjuicios millonarios al erario publico.

Millones de euros

El informe recogido por la Cadena Ser, señala que el valor de la defraudación es de especial gravedad porque afecta a los órganos de gobierno y a los vocales quienes emplean los recursos destinados a obras sociales en cosas que no lo son. Además, cuestiona que el activo de CajaSur, estimado en 7.400.000 euros, sea real, motivo por el que la Consejería de Economía y Hacienda de la Junta de Andalucía propone que se revise su solvencia por si pudiera estar falseada.

Asimismo el informe denuncia que Caja Sur ha celebrado fiestas en el restaurante "El caballo Rojo" de Córdoba, propiedad de un miembro de los órganos de gobierno de la entidad, lo que esta rigurosamente prohibido por la ley. Las facturas del restaurante suman 586.000 euros, un gasto que se considera irregular, tanto por quien lo cobra, el restaurante, como por quien lo paga Caja Sur, ya que resulta un desembolso ajeno a la obra social y dedicación a fines de interés publico.

Otro de los hechos mas significativos es el enorme gasto sin justificar en asuntos que nada tienen que ver con el objeto social de una entidad de crédito. Los vocales cobraban por ir a misa, por ir a conciertos o por asistir a actos simultáneos hasta tres veces. A la exposición del pintor Eduardo Naranjo en febrero de 2002, asistieron 16 vocales, gastando 40.000 pesetas cada uno. Pero es que algunos repitieron hasta tres veces la misma exposición en ciudades diferentes, y cobraron, por supuesto, sus dietas. En total, el informe dice que estas asistencias injustificadas suman 55 millones de pesetas.

Los vocales cobraban además por ir a la misa de Año Nuevo, o a la misa de la Candelaria. También cobraron dietas por ir al concierto de Rosa de Operación Triunfo o asistir a películas como "Dr. Doolittle", o "Mola ser jefe" a donde acudieron 22 consejeros. Los inspectores han descubierto que se pagaban gastos de desplazamiento a pesar de que el 65 por ciento de los actos se celebraban en Córdoba, con lo que las dietas por desplazamiento no son aplicables.

Hay un gasto significativo, el que genera el vicepresidente no ejecutivo, Juan Arias Gómez, quien asiste a tres actos, a la misma hora y el mismo día. Su presencia, según el informe, no estaba justificada, ni en el concierto de violín, ni en la mesa redonda, ni en la presentación de un libro. Por todos ellos cobra 40.000 pesetas en dietas.

El informe describe que Caja Sur ha pagado mas de 130 millones de pesetas a asesores que nunca han asesorado en las materias que figuran en sus contratos, y desvela pagos injustificados a periódicos por valor de 1.700.000 euros. Los inspectores no encuentran una respuesta convincente sobre porque se dedica tanto dinero a pagos a los diarios, La Calle, ABC, Diario de Córdoba y El Mundo, por valor de 1.700.000 euros.

La respuesta de Caja Sur es que estos pagos corresponden fundamentalmente a suscripciones mensuales, aunque según el informe no existe suficiente justificación ni destino de dichas suscripciones y, por ello, se ha solicitado mas información de los años 2000 y 2001. En cuanto a los asesores, el informe dice que no existen pruebas de que esos contratos se hayan realizado. Se trata de pagos a tres personas que superan los 100 millones de pesetas, por ejemplo, un contrato por diez años de asesoramiento agropecuario, cuesta siete millones al año. Una asesoría cultural 19 millones y un asesor económico ha cobrado 35 millones por cuatro años de consejos.