Nueva York

Wall Street cierra en números rojos por los datos de coyuntura y la posible guerra

Los índices bursátiles han cerrado hoy a la baja en Nueva York, debido a los datos sobre la economía y al temor a que ésta se debilite más en caso de una guerra contra Irak. Los datos sobre el desempleo y la caída de las ventas de algunas empresas minoristas desanimaron a los inversores, ya presionados por la inestabilidad geopolítica.

El índice Dow Jones de Industriales, el más importante de Wall Street, ha perdido un 1,28%, y se ha situado en 7.676,30 puntos, tras ganar 70 puntos en la sesión de ayer. Por su parte, el índice general del Nasdaq, en el que cambian de manos la mayor parte de las acciones de firmas tecnológicas, ha restado un 0,87%, y se puntos en 1.302,90 puntos, tras subir 6,63 puntos en la jornada del miércoles.

Algunos informes de ventas débiles de importantes minoristas, el incremento inesperado en las nuevas solicitudes de beneficios por desempleo y las tensiones geopolíticas mantienen al mercado tenso. Mañana, los inspectores de la ONU presentarán su nuevo informe sobre desarme en Irak, después de que Francia, Rusia y China anunciaran que no votarán ninguna resolución que autorice la fuerza en estos momentos.

Pesimismo empresarial y macro

Wal-Mart Stores y otros minoristas reportaron ventas débiles en febrero debido a que las tormentas invernales que azotaron a Estados Unidos hicieron que los consumidores prefirieran quedarse en casa en lugar a irse de compras. Las cifras aumentaron las preocupaciones de que el gasto del consumidor pueda estar debilitándose. Las advertencias de menores ganancias del contratista de defensa Raytheon, la farmacéutica Schering-Plough y el procesador de carnes Tyson Foods contribuyeron a desanimar el mercado que no ha digerido bien las peticiones por desempleo, en máximos desde diciembre. El número de estadounidenses que solicitaron beneficios por desempleo por primera vez aumentó la semana pasada, en 12.000, a una cifra desestacionalizada de 430.000.

Buen dato, no obstante, el de pedidos a fábricas estadounidenses, que registraron en enero su mayor incremento desde el verano gracias a un fuerte crecimiento en los pedidos en el sector automotriz. El Departamento de Comercio ha anunciado que crecieron un 2,1% en enero, a una cifra desestacionalizada de 327.110 millones, frente a un incremento rectificado de un 0,3% en diciembre.