Consecuencias

Las azulejeras temen que la crisis de Irak les impida salir del estancamiento

La industria cerámica, asentada fundamentalmente en la provincia de Castellón, logró un crecimiento del 4% en 2002, según explicó ayer Fernando Diago, presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cerámicos (Ascer), Fernando Diago.

Según los datos ofrecidos por la patronal cerámica, el sector cerró una facturación en 2002 que, a falta de datos definitivos, se situó entre los 3.580 y 3.610 millones de euros, con lo que crecerá entre el 3,5% y el 4,5%. Respecto a la producción, las 265 empresas del sector crecieron sólo un 1%, hasta los 648 millones de metros cuadrados.

Las exportaciones por su parte alcanzaron los 2.070 millones de euros, un 4,1% más que el año anterior. Los primeros destinos de las exportaciones españolas son Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Arabia Saudí.

Respecto a las previsiones para 2003, Diago manifestó que, si desaparece la actual incertidumbre, la segunda mitad del año será 'muy buena para la economía, el comercio y la venta de azulejos, pero, si no lo hace, será difícil cumplir los objetivos'. 'Preveíamos una inflexión hacia el crecimiento y reordenamos las exportaciones para prepararnos y que en 2003 cambiara la tendencia, pero en el actual contexto crecer es difícil', dijo Diago.

Fábrica de Marazzi

Por otra parte, el grupo italiano Marazzi ha adquirido 400.000 metros cuadrados en el término de Vall d'Alba (Castellón) para construir una nueva fábrica de azulejos, la tercera con que cuente este grupo en la provincia de Castellón. Según la compañía, fabricar en España es un 30% más barato que hacerlo en Italia y las normas de medio ambiente son menos restrictivas.

Marazzi Iberia, compuesta por Cerámicas Marazzi y Cerámicas Peñarroya, facturó el año pasado 63 millones de euros y espera cerrar 2003 con 65 millones de euros. El grupo también invertirá nueve millones en mejorar sus actuales plantas.