Consumo

El BCE alerta de que la tensión internacional mina la confianza de los consumidores

El Banco Central Europeo ha detectado "indicios de moderación" en el consumo de la zona euro a comienzos de 2003, que ha llevado al indicador de confianza de los consumidores a caer a un nivel insólito, tras cuatro meses consecutivos de descensos. En su informe mensual publicado hoy, la autoridad monetaria subraya que en los últimos meses los hogares "se han ido volviendo más pesimistas", sobre todo en lo que se refiere a las perspectivas económicas generales y el empleo futuro.

No obstante, el BCE estima que la recuperación económica en la zona euro se iniciará en el segundo semestre, cuando se registre un incremento gradual de las tasas de crecimiento hasta niveles próximos a su potencial, a pesar del alto grado de incertidumbre existente en estos momentos. El BCE ha reconocido que el miedo a una guerra en Irak está afectando a la recuperación y, en concreto, a la confianza de los inversores. Además, advirtió de que si persiste el clima prebélico, podría producir "nuevas perturbaciones" en los mercados de petróleo, que repercutirían negativamente sobre la actividad económica mundial y, en consecuencia, en el empleo de la zona euro. Respecto a los precios, la entidad presidida por Wim Duisenberg observó una presión al alza procedente de los precios del petróleo, y que la elevada volatilidad de los mercados de crudo hacen difícil efectuar previsiones a corto plazo de la evolución de la inflación.

Alza del euro

Para el BCE, la apreciación del tipo de cambio de la divisa comunitaria en los últimos meses podría debilitar "en cierta medida" el crecimiento de las exportaciones, aunque cree que la competitividad vía precios de las empresas de la zona euro sigue siendo favorable a medio plazo, con un crecimiento de las exportaciones una vez se produzca la recuperación de la economía mundial. El organismo europeo ha vuelto a defender el Pacto de Estabilidad e instado a todos los países de la zona euro a cumplir íntegramente todos los compromisos fiscales acordados, ya que ayudarán en mayor medida a mejorar su situación presupuestaria. Asimismo, acentuó la importancia de que los países aceleren el ritmo de reformas estructurales, sobre todo en el mercado de trabajo.