Cuentas públicas

Hacienda vincula el equilibrio fiscal a la duración y efectos del conflicto bélico

A nadie se le escapa las consecuencias económicas que puede tener un cada vez más que posible conflicto bélico con Irak.

Desde el Ministerio de Hacienda se advirtió ayer del efecto de una guerra duradera y extremadamente costosa sobre la economía española. La secretaria de Estado de Hacienda, Elvira Rodríguez, reconoció el alto grado de incertidumbre que está viviendo en estos momentos la economía internacional y que puede acabar afectando a la española, muy sensible al ciclo económico de sus socios comunitarios. Tanto que el Gobierno no descarta que no se pueda lograr el equilibrio presupuestario (déficit cero) previsto para este año. 'Si eso ocurre, no se podría decir que la economía española esté desequilibrada, ya que ello se produciría por circunstancias excepcionales, derivadas de un poco probable colapso de la economía internacional', dijo en un foro organizado por el Club Internacional de Prensa.

Un conflicto de esas características tiene su incidencia por el lado de los ingresos y por el de los gastos. En el caso de los ingresos, el Ministerio de Hacienda teme las consecuencias sobre la recaudación impositiva ligada al consumo, como el IVA, que se aplica a los bienes comercializados con el exterior.

Por el lado de los gastos, el efecto procede de las partidas que, directa o indirectamente, se utilicen para financiar el conflicto y que serían aplicados al fondo de contingencia para circunstancias excepcionales (2% de los gastos del Estado). Rodríguez dijo que el Ministerio de Defensa aún no le ha presentado ningún escenario sobre la evolución prevista para estos gastos. Tampoco se contemplan recortes en las partidas dedicadas a la inversión.

Desde el Ministerio de Economía, sí se han hecho números. El departamento que dirige Rodrigo Rato cree que sólo es posible que la economía crezca este año al 3% previsto por el Gobierno si la guerra es corta (un mes) y el crudo cae a un entorno cercano a los 20 dólares el barril. Desde Hacienda, se recalca la mejor situación de las cuentas públicas españolas para capear los efectos de un conflicto bélico, respecto a otras como Alemania y Francia, con altos déficit fiscales.

Los ingresos crecen un 7%

A ello se suma la evolución de los ingresos en España. La recaudación tributaria creció un 7% en 2002, según datos aún provisionales avanzados ayer por la propia Elvira Rodríguez. Ello supone un aumento en torno a cinco puntos por encima del crecimiento de la economía (2% según el Banco de España).

El pasado año se cerró con un ligero déficit presupuestario del 0,2% del PIB para el conjunto de las Administraciones públicas. El superávit de la Seguridad Social (entre el 0,7% y 0,8% del PIB) volvió a compensar el déficit del Estado. Aún faltan por cerrar las cifras de las comunidades y municipios. Hacienda baraja para ellas un déficit cercano al 0,4%.

æpermil;stas son precisamente las Administraciones que más preocupan al Gobierno. El Ejecutivo tiene la facultad, en última instancia, de limitar su endeudamiento para recortar el desfase fiscal. En el caso del conjunto de la UE, Rodríguez recalcó ayer que el Pacto de Estabilidad permite a los países con mayores dificultades ser flexibles en sus presupuestos ante circunstancias excepcionales como un conflicto bélico.