Transporte

Iberia triplica el beneficio en un ejercicio nefasto para el negocio aéreo

Iberia obtuvo el año pasado los segundos mejores resultados de explotación de su historia, tras los de 1998, en un ejercicio que el presidente de la compañía, Xabier de Irala, calificó de 'difícil'. El beneficio neto fue de 160 millones de euros, frente a los 53 millones de 2001. La cifra se logró a pesar de haber aplicado una dotación adelantada de 60 millones para la amortización acelerada de los Boeing 747 que saldrán de la compañía.

El beneficio de explotación se elevó a 249 millones, frente a los 4,9 millones de 2001. Los ingresos se redujeron un 0,8%, hasta 4.699 millones, mientras la oferta se redujo un 5,2% para adecuarla al ciclo bajo del mercado.

Los gastos generales se redujeron un 6% hasta 4.450 millones. La ocupación fue del 73%, 2,3 puntos más que en 2001. El resultado positivo ha permitido elevar los salarios de la plantilla una media del 7%. No obstante, los gastos de personal se redujeron un 0,5%.

De Irala apostó para el inmediato futuro por una política de crecimiento con el objetivo prioritario de mejorar la calidad del servicio a los pasajeros. Esta perspectiva se concreta en el plan director de la compañía para el periodo 2003-2005, en el que se prevé crecer un 22%, reducir un 10% los costes unitarios hasta 2005, así como mejorar la calidad del servicio e implantar un modelo diferente de atención a bordo.

En este sentido, el presidente de Iberia adelantó el lanzamiento de un plan de marketing que permitirá a los pasajeros elegir el tipo de servicio a bordo. 'Ahora les damos un paquete en el que está todo incluido, pero nuestra idea es desempaquetarlo para que el pasajero pague por aquello que realmente quiere y se ahorre el resto'. El objetivo del proyecto es competir con las compañías de vuelos baratos que están captando a aquellos pasajeros que sólo buscan el mejor precio para sus viajes.

El presidente de Iberia aseguró que 2003 'será un año difícil, incluso si no hay conflicto bélico en Irak', pero subrayó que la compañía tiene planes de contingencia para 'retirar hasta 30 aviones de la flota sin coste adicional para Iberia, en caso de que el tráfico se desplome'.

De Irala cifró en 2.000 millones de dólares (1.840 millones de euros) el precio de catálogo de los 12 aviones A 340-600 (9 pedidos y 3 opciones) encargados a Airbus para sustituir a los Boeing 747 en las rutas de largo radio, 'aunque sobre esta tarifa hay que aplicar los descuentos conseguidos en la negociación'. El precio incluye el coste de los motores, que serán de Rolls Royce, ya que es el único fabricante que tiene equipos para motorizar al modelo de avión adquirido por Iberia.

Protesta de Boeing

El gigante Boeing, perdedor en el proceso de renovación de flota, a través de su directivo Marlin Dailey, aseguró que Iberia ha optado por la decisión 'más cómoda', pero descartó que este hecho pueda condicionar futuros pedidos del fabricante estadounidense en el mercado europeo.

En la presentación de resultados, De Irala aseguró que la aerolínea ha tomado medidas para afrontar el encarecimiento del combustible derivado de la situación prebélica internacional y tiene cubierto el 80% del consumo en el primer semestre y el 40% en el segundo a un precio máximo de 26 dólares.

De Irala, aseguró que el mercado latinoamericano, uno de los pilares estratégicos de la aerolínea española, será 'el menos afectado' por la incertidumbre derivada de un posible conflicto bélico en Irak.

El sindicato de pilotos de Iberia, por otro parte, consideró ayer 'agotado' el plazo para encontrar soluciones con la dirección de la compañía aérea respecto a los tiempos de descanso de los pilotos y advirtió que 'no le queda otra salida' que tomar medidas sindicales ante las 'continuas agresiones'.

Las aerolíneas pedirán ayudas estatales en caso de guerra

La industria europea de la aviación aseguró ayer viernes que necesitará ayuda de los Gobiernos para atender los gastos que le originarán tanto el aumento de las medidas de seguridad que deberá imponer en los vuelos, como la subida previsible de los costes de los seguros por el ataque de los Estados Unidos a Irak. En un comunicado conjunto, elaborado por la Asociación Europea de Compañías Aéreas y el Consejo Internacional de Aeropuertos, pidieron que los Estados europeos elaboren un plan de contingencia que asegure que las aerolíneas puedan afrontar el impacto que tendrá en sus cuentas la crisis con Irak. El comunicado exige a los 'países miembros de la Unión Europea y al resto de los Gobiernos europeos que asuman los costes directos e indirectos que se deriven de las medidas antiterroristas que se deberán poner en marcha para evitar un ataque suicida'. Asimismo proponen la creación de un grupo de trabajo multidisciplinar para coordinar todas las actividades y políticas relacionadas con las medidas de seguridad en la Unión Europea y evitar la duplicación de trabajo. Añaden que la Comisión Europea y los países comunitarios deben adoptar medidas definitivas para la cobertura de seguros por daños a terceros en caso de guerra o terrorismo. 'Durante 15 meses desde el 11 de septiembre, aeropuertos, aerolíneas y aviación han gastado millones de euros para poner en marcha medidas de seguridad. Estos costes no tienen que pagarlos directamente aeropuertos y pasajeros, sino que la financiación debe ser cubierta por los Gobiernos', concluyó el secretario general de AEA, Ulrich Schulte-Strathaus. La Unión Europea ha prohibido la mayoría de las ayudas estatales a las compañías aéreas y sólo ha permitido mínimas y puntuales asistencias. En contrapartida, las compañías aéreas estadounidenses han recibido paquetes de ayudas por unos 5.000 millones de dólares.