Automoción

Mercedes paralizará 15 días la producción de su centro de Vitoria

La filial española de la multinacional Daimler Chrysler dejará de producir unos 5.000 vehículos al paralizar las líneas de producción de Vitoria durante cinco días este mes, otros cinco en febrero, tres más en marzo y otros dos en abril. Hasta ahora, la planta vasca realizaba el montaje de 340 unidades diarias, aunque las instalaciones, tras una inversión de 350 millones culminada a finales de 2001, tienen capacidad para producir hasta 400 automóviles cada jornada. La caída de matriculaciones en Europa ya pasó factura a la planta alavesa de la marca de la estrella el año pasado, ya que en 2002 ensambló 73.048 unidades de los modelos Vito y Clase V, lo que representó una caída del volumen de fabricación del 16%.

Año clave

Este ejercicio es fundamental para la factoría alavesa, puesto que el próximo mes de abril arranca la producción en preseries del modelo conocido por las siglas NCV2, que saldrá de Vitoria en su versiones de monovolumen y furgoneta. En septiembre, Mercedes Benz realizará el lanzamiento industrial del NCV2, del que pudiera obtener hasta 100.000 unidades al año, de acuerdo a la capacidad de la planta. Este programa no tendrá modificación alguna, según fuentes de la compañía.

En relación al expediente de regulación de empleo para 3.055 trabajadores, sobre una plantilla de 3.600 trabajadores, la marca de la estrella ya lo ha presentado ante la delegación territorial del Departamento de Empleo del Gobierno vasco. Mercedes Benz no ha recurrido a la bolsa de trabajo que está incluida en su convenio colectivo y que permite la reducción de nueve días de producción al año por situaciones excepcionales. Esta novedad fue incluida por el anterior responsable de recursos humano de Mercedes Benz, que luego fichó por Iberdrola. Se da la circunstancia de que el actual responsable de este departamento, Francisco Herrero, también ha cambiado de empresa recientemente, y se ha incorporado a la nómina de otra multinacional del automóvil, Ford, para trabajar en su centro de Almussafes (Valencia).

La caja de resistencia fue una de las novedades laborales aceptadas por la plantilla de Vitoria para conseguir que el modelo NCV2 se fabricara en Álava, ya que por él también competían otras fábricas de DaimlerChrysler en Alemania y Polonia. Además de esta medida, los trabajadores aceptaron la posibilidad de trabajar los sábados, con un límite de doce días por empleado y año, y de prolongar las jornadas hasta las nueve horas.

El recorte de producción del grupo automovilístico afectará a algunos de los proveedores de componentes del centro de Vitoria, muchos de los cuales están instalados en sus cercanías para poder dar respuesta a las exigencias en las entregas de piezas de la multinacional.

Con respecto a su fábrica de Barcelona, Mercedes Benz negocia actualmente una reducción de su plantilla, puesto que considera que, de acuerdo a la carga de trabajo, la misma debe situarse en 500 personas, lo que significa la reducción de 240 empleos. El grupo tiene la intención de recurrir a medidas no traumáticas (no renovación de contratos temporales, jubilaciones adelantadas) para dar salida al excedente laboral. Otra de las alternativas para este problema, que también está pendiente de negociación, es el traslado temporal de 90 trabajadores de Barcelona a Vitoria, una alternativa planteada antes de conocerse la decisión de paralizar durante quince días el centro vasco.