Novedad

Banesto lanza el primer plan de previsión asegurado

Los ahorradores empiezan a ver las primeras ofertas de los planes de previsión asegurados (PPA). Banesto, a través de su filial de seguros, ha sido la primera entidad en anunciar su comercialización. Este producto de ahorro tiene el mismo trato fiscal que los planes de pensiones: las aportaciones desgravan con un límite anual de 8.000 euros hasta los 52 años que se va incrementando en 1.250 euros cada ejercicio hasta los 24.250 euros desde los 65 años y los rescates en forma de capital tienen una reducción fiscal del 40%. Además, tiene la ventaja comparativa de que, como seguro, cubre al cliente en caso de invalidez o fallecimiento.

Este producto, creado con el nuevo IRPF, abre una amplia perspectiva de negocio para las aseguradoras. Garantiza un tipo de interés, por lo que están dirigidos a ahorradores conservadores.

El traspaso, en siete días

El plan de previsión que desde hoy comercializa Banesto garantiza el capital aportado y un interés técnico mínimo de un 2,75% los primeros cinco años de contrato, el 2,50% los siguientes cinco años y el 2% el resto. Pero, adicionalmente, la entidad da un tipo más alto que fija cada semestre en función del rendimiento de la cartera de inversiones y ha fijado el interés de lanzamiento en el 4,75%, dos puntos por encima del tipo oficial. El plan, que ha diseñado Banesto Seguros, cubre casos de fallecimiento e invalidez con un capital adicional al 10% del fondo acumulado y cuenta con una promoción para clientes de Banesto. La comisión de gestión que cobra la entidad es del 1,25%, inferior a las usuales en planes de pensiones. El reglamento con las condiciones sobre traspasos e información al cliente, elaborado por el Ministerio de Hacienda, entró en vigor el pasado domingo, tras su publicación el día anterior en el Boletín Oficial del Estado, aunque a efectos fiscales es aplicable desde el 1 de enero.

La norma permite el traspaso de un PPA a otro, pero no a un plan de pensiones, con lo que 'realmente sólo podemos competir con los planes de pensiones por las nuevas aportaciones', se quejan en las aseguradoras.

No hay grandes cambios sobre el borrador inicial. Así, el tomador (titular) del plan de previsión puede decidir unilateralmente traspasar su dinero a otro plan y el traslado se realizará en un máximo de siete días. Si la aseguradora hace inversiones adicionales para garantizar un interés más alto el dinero que trasvase o rescate el ahorrador se valorará a precios de mercado. Es decir, que el cliente, al final, corre con el riesgo de esta inversión. La información del plan le será remitida trimestralmente.

La penúltima batalla fiscal

La aprobación de los planes de previsión asegurados, anunciada a mediados del año pasado, cierra una larga batalla de las aseguradoras en el terreno fiscal. La etapa se cierre con el lanzamiento del nuevo producto y coincide con el aterrizaje en la Dirección General de Seguros de José Carlos García de Quevedo, que ayer tomó posesión de su cargo, en sustitución de Pilar González de Frutos. Desde hace años, la reclamación unánime de las entidades, a través de la patronal Unespa, era que el Gobierno diera algún paso hacia la neutralidad fiscal de los productos destinados a la jubilación. Consideran que las últimas reformas tributarias han favorecido cada vez más a los planes de pensiones y discriminado a los seguros de jubilación. Ahora, los planes de previsión asegurados están en posición de competir mejor en el ahorro finalista. Pero aún queda un aspecto que las aseguradoras consideran importante y que beneficiaría a los ahorradores: que el rescate del dinero en forma de pago periódico (en renta) tenga también reducción fiscal como cuando se reclama en un único pago (capital).