Crisis

Arabia Saudí confía en que no haya conflicto en el golfo Pérsico

El príncipe Abdalá, de Arabia Saudí, jefe de Gobierno de facto de ese país árabe, expresó ayer su confianza en que la crisis en Irak tenga una solución pacífica. En una entrevista desde Riad con la cadena de televisión estadounidense NBC, el príncipe heredero declaró que tenía 'una extraña sensación de que puede que no haya guerra, a pesar de que la situación y el impulso de las cosas apuntan en esa dirección'.

La agencia oficial de noticias del reino saudí emitió ayer un comunicado del Gobierno en el que se exhortaba a la comunidad internacional a 'dar una última oportunidad a una solución diplomática, aunque la ONU autorice el ataque, que evite el desastre humanitario de una guerra en la región'.

El Gobierno estadounidense ordenó el fin de semana el traslado inminente de 62.000 soldados hacia el golfo Pérsico. Cuatro buques de guerra con capacidad para transportar 8.000 marines partieron ayer de la base naval de Norfolk, según informó AP.

Los inspectores de armas de la ONU enviados a Irak prosiguen sus pesquisas. Los especialistas visitaron ayer universidades en Bagdad, Basora y Ramadi y una fábrica de combustibles en Al Amiriya, 85 kilómetros al oeste de la capital. Los expertos han visitado 'más de 300 lugares sin encontrar nada que pruebe las acusaciones de EE UU y el Reino Unido de que Irak posee armas destrucción masiva', declaró ayer un responsable del Gobierno de Sadam Husein.

El director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), Mohamed el Baradei, pidió ayer 'tiempo' para que los inspectores puedan hacer su trabajo. El Baradei reconoció ayer que 'hay una gran ansiedad porque terminemos nuestro trabajo lo antes posible'. Pero frente a las prisas de la Casa Blanca, El Baradei afirmó que el trabajo 'llevará meses... la duración exacta dependerá de la colaboración iraquí'.

Fuentes de la AIEA, que coordina los trabajos junto a la ONU, señalaron ayer que el tiempo necesario para verificar que Irak no posee armas de destrucción masiva es de seis meses a un año. La AIEA y la misión de la ONU entregarán el 27 de enero al Consejo de Seguridad un esperado informe de sus investigaciones. El primer ministro británico, Tony Blair, intentó acallar ayer los rumores antibélicos dentro de su propio país al afirmar que 'nadie impondrá un calendario arbitrario a los inspectores'.

Ataque en febrero

Las tropas americanas no estarán listas para atacar Irak hasta finales de febrero, según informó ayer el diario USA Today, citando fuentes del Departamento de Defensa. El diario señala que hasta mediados de febrero no se completará el despliegue de los cazabombarderos F-16 y del personal necesario para hacerlos operativos.

Otro factor que retrasa el ataque es el rechazo turco al despliegue de 80.000 soldados en su país para atacar el norte de Irak. EE UU ha aprobado ya el envío de 150.000 soldados al golfo Pérsico. Los expertos creen que mantener esos efectivos paralizados, pero listos para atacar, durante seis meses sería demasiado costoso para Washington.