Internacional

Lula exige a Chávez una solución democrática a la crisis en Venezuela

El presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, exhortó ayer al presidente venezolano, Hugo Chávez, a que busque una salida 'pacífica y democrática' a la crisis del país, que vivió ayer su décima jornada consecutiva de huelga general. Las manifestaciones multitudinarias de partidarios y opositores se suceden en la capital. La nota dominante es el nerviosismo ante la escasez de combustible y las compras compulsivas de alimentos, a pesar de que aún no se han detectado carencias en ese sector.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos, César Gaviria, reconoció ayer que las negociaciones entre los dos bandos para lograr un acuerdo para la convocatoria de unas elecciones 'se han estancado'.

El centro de la pelea está en la paralización de la empresa estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), que es clave para inclinar la balanza de un lado o de otro. PDVSA es una de las mayores petroleras del mundo. La actividad del sector representa el 30% del PIB venezolano, el 80% de los ingresos en divisas y el 50% de los ingresos fiscales.

La paralización del sector de distribución y el paro secundado por la cúpula directiva y la mayoría de los trabajadores han puesto al país, al Gobierno y a la compañía al borde del colapso. Sin embargo, el ministro de Energía, Rafael Ramírez, anunció ayer en rueda de prensa que la empresa planeaba reanudar sus exportaciones a un promedio diario de 1,4 millones de barriles diarios. Ramírez informó de que uno de los buques cargueros había dejado la terminal de Las Salinas con 350.000 barriles.

Hasta ahora, los buques cargueros de la compañía han permanecido anclados, al secundar el paro con el que la oposición quiere desalojar a Chávez del poder. El miedo ha empezado a extenderse en el mercado mundial. Venezuela es el cuarto exportador mundial de petróleo, con unas ventas netas de 2,72 millones de barriles diarios, según estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), informa Fernando Martínez desde Madrid.

Ramírez dijo ayer en rueda de prensa que la prioridad será garantizar el suministro de combustible y, después, el restablecimiento de la actividad de las refinerías. Siguiendo esa doctrina, soldados venezolanos asaltaron ayer de madrugada el carguero Yavire, que llevaba 88.0000 barriles de gas butano.

La crisis coincide con una reunión ministerial de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). El secretario general de la organización, el venezolano Álvaro Silva, pedirá hoy a los socios una declaración de apoyo para el presidente Chávez.