Previsión

El Banco Mundial advierte sobre el riesgo de una recesión global

Las débiles perspectivas de la economía mundial, así como un crecimiento inferior al previsto en los próximos 12 a 18 meses impedirán que se logren avances sustanciales en el combate contra la pobreza, afirma el Banco Mundial en sus Perspectivas de la Economía Mundial y los Países en Desarrollo 2003.

Entre los muchos factores tomados en cuenta para la elaboración y las conclusiones del trabajo, se destacan la incertidumbre en los mercados financieros internacionales, la larga crisis de Japón, los efectos negativos de la crisis en Argentina y la región latinoamericana, y la dificultad en el ritmo de crecimiento en los países ricos.

Tras un crecimiento excepcionalmente lento en 2001 y 2002, se anticipa que el PIB global aumentará un 2,5% en 2003. Para el año en curso, el informe estima un crecimiento mundial del 1,7%, en tanto que en 2001 fue del 1,1%. Según el informe, su previsión para el año próximo es baja con respecto al último registro de un crecimiento destacado, que fue el de 2000, con un aumento del PIB mundial del 3,9%. 'La recuperación ha sido mucho más vacilante y desigual de lo que esperábamos', afirmó el economista jefe del organismo multilateral, Nicholas Stern.

En este sentido, el trabajo señala que la recuperación internacional podría perder fuerza y apunta al riesgo de que el mundo vuelva a caer en un recesión. 'La vulnerabilidad a los shocks adversos se ha incrementado, e incluso no puede descartarse por completo la posibilidad de un escenario de doble recesión en los países industriales'. Para el área del euro, la previsión de crecimiento en 2003 es del 1,8%, frente al 0,8% de este año y al 1,5% de 2000. Estados Unidos podría aumentar su PIB un 2,6% el año próximo, apenas unas décimas por encima del 2,3% previsto para este año.

En el caso de América Latina, los pronósticos, excluyendo a Argentina -cuya economía se halla hundida en una depresión económica desde 1998-, son del 1,8% de avance en 2003 frente a un retroceso del 1,1% en 2002. Sin embargo, el informe destaca que esta región afronta su peor contracción de los últimos 20 años, es decir, desde la crisis de la deuda desatada en 1982.

Capitales y pobreza

Por otra parte, la desaceleración de la economía mundial ha reducido los flujos de capital privado hacia los países en desarrollo. Los préstamos netos de los bancos comerciales han arrojado resultados negativos y los flujos de inversión extranjera directa hacia los países en desarrollo han disminuido desde su punto máximo, alcanzado en 1999.

'Estamos frente a la caída más persistente de la inversión extranjera directa en los países en desarrollo desde la recesión mundial de 1981-1983', afirmó el principal autor del informe, Richard Newfarmer. Como un aspecto de este cuadro, la inversión extranjera privada en infraestructura bajó un 25% en los países en desarrollo desde 1997.

En otro plano, el Banco Mundial afirma que la lentitud del crecimiento amenaza a las conversaciones sobre comercio internacional. 'Sería verdaderamente lamentable si un énfasis miope en los problemas de corto plazo permitiera que las fuerzas proteccionistas sofocaran el avance en la eliminación de las barreras al comercio y de otros obstáculos a la inversión y a la reducción de la pobreza en los países en desarrollo', señala el texto difundido ayer.

Incluso en el contexto de una economía mundial en problemas, el Banco Mundial cree que los países en desarrollo pueden hacer mucho por su cuenta para promover el crecimiento y reducir la pobreza, y para ello realiza propuestas concretas.