El pulso exterior

Las empresas españolas se abren a nuevos mercados

Las empresas españolas están dando una creciente atención a la necesidad de una mayor diversificación geográfica de su actividad económica exterior, según muestra el último índice de confianza de mercados emergentes que elaboran el Club de Exportadores e Iberglobal. Las empresas españolas miran con particular interés los mercados de Asia y Europa del Este.

En la última década, un 17% de la inversión directa exterior que fluyó en el mundo se dirigió a Asia. Un 10% tuvo como destino Latinoamérica. En el caso de la inversión española exterior, sólo un 0,5% fue a Asia, mientras que un 49% tuvo como destino Latinoamérica. Es decir, la inversión española dirigida a Asia fue, en términos relativos, 34 veces menor que la inversión mundial. El grueso de la inversión española (más del 90%) se concentró en Latinoamérica y la Unión Europea, con casi el 50% en la primera de esas zonas. Entre África, Asia y los Pecos, sólo se contabilizó un 1% de la inversión española, frente al 21% mundial.

Si bien no con tanta intensidad como en inversiones, también en exportaciones el patrón geográfico de comportamiento de España es distinto al de los países que podrían ser considerados como su referencia natural, es decir, los países de la Unión Europea. El 70,9% de las exportaciones españolas en el periodo 1995-2000 se dirigió a otros países de la Unión Europea. Se trata de un porcentaje sensiblemente superior al de otros países europeos. En el caso de Italia, sólo un 56% de las exportaciones tuvieron como destino otros países de la UE. En el caso de Alemania, la cifra fue del 55,5%, en el de Francia, del 63,3, y en el Reino Unido, del 54,4%.

Aparte de Asia y Europa del Este, otra zona del mundo en la que también debería llamar la atención la baja participación de la exportación española es Estados Unidos. En el periodo 1995-2000, sólo el 4,4% de la exportación española se dirigió a la primera economía del planeta. Un porcentaje que es casi la mitad de Italia (8,5) Alemania (8,7) o Francia (7,1).

Algunas encuestas recientes indican que las empresas españolas están tomando conciencia de la necesidad de una mayor diversificación geográfica de su actividad. Puede mencionarse a este respecto el índice de confianza de mercados emergentes, que elaboran el Club de Exportadores e Iberglobal a partir de una encuesta realizada entre directivos de las empresas del Club. En ella los directivos valoran una serie de factores (perspectivas de crecimiento, de solvencia, de estabilidad política, importancia política para España, potencialidad de la oferta española, etc.) para seis grandes zonas emergentes del mundo (Asia, Latinoamérica, Europa del Este-CEI, Oriente Próximo, Magreb y África subsahariana).

La última edición de la encuesta, correspondiente al pasado mes de octubre, muestra que Latinoamérica sigue siendo la región que recibe una mayor valoración, pero sufre una pérdida constante de la misma en el periodo 2001-2002.

Por otro lado, se registra en los dos últimos años un aumento constante de la valoración otorgada a Europa del Este y Asia, que son las zonas mejor valoradas, entre las seis consideradas, en perspectivas de crecimiento, de solvencia y de estabilidad política.

Las tendencias anteriores son consistentes con los resultados de la Encuesta de Coyuntura de Exportación, que elabora la Secretaría de Estado de Comercio y Turismo, y que ha incorporado en el segundo trimestre de 2002 algunas preguntas sobre la actividad desarrollada por las empresas en nuevos mercados. Casi 4 de cada 10 empresas manifiestan haber iniciado en el último año su actividad exportadora a nuevos países. La apertura a nuevos mercados se orienta preferentemente hacia Europa del Este, los países asiáticos y de Oriente Próximo.