'Números rojos'

Ono imita a Jazztel y lanza una oferta para comprar la mitad de su deuda

Una por una, todas las operadoras que recurrieron a los bonos de alta rentabilidad para financiar sus planes de negocio están ahora diseñando estrategias para reducir la deuda que amasaron. Con los mercados de capitales cerrados para todo lo relacionado con las telecomunicaciones, el pago de los intereses de estos bonos está asfixiando las ya maltrechas cuentas de la compañía, a lo que se une la práctica imposibilidad de reunir el dinero suficiente como para repagar el nominal del pasivo a vencimiento.

Y Ono no ha sido una excepción. Al igual que en el pasado han hecho compañías como Jazztel o la británica Colt, la operadora de cable presidida por Eugenio Galdón quiere aprovechar el bajo precio al que cotiza en estos momentos su deuda -a una quinta parte de su valor- para comprar buena parte de la misma, ahorrarse el pago de los intereses correspondientes -desembolsa unos 140 millones al año por sus cerca de 950 millones de euros de bonos de alto riesgo- y reducir el montante por abonar a vencimiento.

A diferencia de Jazztel, sin embargo, Ono pretende deshacerse de gran parte de su deuda, porque no quiere tener que recurrir luego a un canje de bonos por acciones que dé el control de la compañía a los bonistas. Para evitarlo, la operadora ha apelado a sus accionistas -Bank of America, GE Capital, Ferrovial, Multitel y SCH, entre otros- y les ha pedido 100 millones de euros. Ya se ha gastado 10 millones, que ha utilizado, junto con otros 27 millones reunidos por otras vías, para recomprar directamente en el mercado 155 millones de bonos.

Con 90 millones de euros en la mano y la intención de lanzar su oferta por 140 millones, Ono ha recurrido también a los bancos. La operadora ha solicitado un crédito sindicado, que está siendo liderado por UBS Warburg, por un importe de 50 millones de euros. Si no se consigue este préstamo, la compañía se reserva el derecho de retirar la oferta o apelar a otro tipo de financiación, explica el tesorero jefe de Ono, Jonathan Cumming.

Paralelamente a la negociación del préstamo sindicado se está desarrollando la oferta de compra a los bonistas, que se prolongará durante 20 días hábiles a partir de ayer. Los bonos cotizan a un 20% de su valor nominal y Ono ha ofrecido una ligera prima, al proponer la recompra en una horquilla del 22% al 32%, a lo que habría que sumar tres o cuatro puntos en concepto de pago de los intereses acumulados y no desembolsados de estos bonos.

En total, Ono pagará entre el 25% y el 36% del valor nominal de los bonos. Puesto que tiene 140 millones de euros para ello, la compañía podría recomprar entre 400 y 550 millones de euros de su deuda cotizada, lo que supone reducir a la mitad su pasivo. A la cifra que resulte finalmente hay que añadirle los 155 millones de euros que Ono ya ha recomprado, lo que, según espera la compañía, dejará una estructura de endeudamiento que permita evitar el canje de pasivo por acciones.

Ahorro de intereses

La operadora de cable no ha hecho pública ninguna previsión de ahorro de costes con la recompra de bonos. Sin embargo, la oferta de adquisición está condicionada a la aceptación de 325 millones de euros, que devengan un interés anual del 13% y el 14%. Así, si la propuesta llega a buen puerto, Ono se ahorrará como mínimo 42 millones de euros al año.

Cumming asegura que Ono seguirá teniendo fondos para financiar su plan de negocio una vez recomprados los bonos. Además, su situación financiera mejorará por el menor pago de intereses. También los gastos de personal tenderán a la baja. De los 450 despidos que la compañía anunció en julio, ya se han ejecutado 185 en septiembre y otros 215 se realizarán hasta finales de 2003, puesto que ya se ha conseguido el acuerdo con empleados y autoridades.

A la espera de la mejora en los resultados, Ono presentó ayer unas cuentas del tercer trimestre en las que las pérdidas netas se amplían considerablemente comparadas con las del segundo trimestre. La explicación se encuentra en la ausencia de ingresos extraordinarios, porque los ordinarios crecieron un 5%.

Por otra parte, Sogecable, la compañía propietaria de Canal + y Canal Satélite Digital, ha llegado a un acuerdo con Ono para que ésta pueda distribuir el Canal Operación Triunfo en su oferta televisiva.