IPC

El Gobierno medirá los precios de los alimentos al margen del INE

El mal dato de inflación de octubre (el IPC se elevó al 4% en tasa interanual), conocido la semana pasada, ha revolucionado las expectativas del Gobierno, que confiaba en mantener los precios en un entorno próximo al 3,5% de aquí a fin de año. Las alarmas se han disparado, mucho más si se tiene en cuenta que el IPC se encuentra ahora a un nivel que duplica las previsiones iniciales del Gobierno (2%) incluidas en los Presupuestos Generales del Estado, y amenaza con hacer estallar la moderación salarial pactada en los últimos años. Ante esta coyuntura, el Ejecutivo se ha puesto manos a la obra para intentar analizar las causas del rebrote inflacionista. Una de las principales medidas que va adoptar es investigar el propio sistema de medición de los precios.

Ayer, el vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía, Rodrigo Rato, anunció en unas jornadas sobre competitividad organizadas por el semanario The Economist que su departamento pondrá en marcha en breve un programa mensual de medición de precios de los alimentos. El programa hará un seguimiento también de los precios en varios países europeos, completando los estudios de Eurostat, la oficina estadística de la Unión Europea. Rato recalca que los precios de los alimentos, sobre todo los no elaborados (frescos), llevan casi dos años en tasas muy superiores a las históricas y por encima del índice general del IPC.

En las mismas jornadas, el secretario de Estado de Economía, Luis de Guindos, matizó que no se trata de crear un sistema de medición de precios que sustituya al del Instituto Nacional de Estadística, sino más bien de 'completar' la información que se deriva del mismo para 'comprender mejor' el proceso de formación de precios. 'El INE tiene una base formada por más de 100.000 precios que es muy difícil de igualar', dijo. No obstante, lo que sí busca el Ministerio de Economía es analizar la repercusión en el IPC de los cambios en los hábitos de los consumidores. Algunos técnicos del ministerio estiman que estos cambios de hábitos están produciendo distorsiones en la medición de los precios, que no logra atajar el INE.

Aparte de la evolución de los precios de los alimentos, Rato se refirió a las tensiones inflacionistas generadas por el sector servicios en su conjunto. El ministro recordó que ha encargado al Tribunal de Defensa de la Competencia un informe, que estará elaborado en las próximas semanas, sobre el sector de la distribución comercial en España. 'Es evidente que algo está pasando en la fijación de precios en este sector; no creo que falte competencia en los bares, cafeterías, o comercios, si no más bien ineficiencias y distorsiones en la regulación de las condiciones de competencia', dijo.

De cara a los próximos meses, el Gobierno se muestra optimista respecto a la evolución de la inflación. De Guindos considera, incluso, que el IPC podría desacelerarse hasta el 3% en la próxima primavera, aprovechando la reducción del precio del petróleo y la congelación de los impuestos indirectos. Pero el problema se encuentra sobre todo en el diferencial con la media comunitaria. Después del último aumento del mes de octubre, los precios en España se han situado 1,7 puntos por encima de la media de la zona euro.

Empresarios, sindicatos, oposición y hasta el propio Gobierno coinciden en el riesgo de pérdida de competitividad de la economía si esta situación se perpetúa.

El número de turistas llegará a 50 millones

El número de turistas extranjeros que visitan España superará este año la cifra récord de 50 millones, frente a los 49,5 millones registrados en 2001. Así lo anunció ayer el vicepresidente económico, Rodrigo Rato, quien avanzó que se llegará a esta cifra después de que en octubre se incrementara un 5% el número de turistas. Esto supone un crecimiento interanual en dicho mes del 2,1%. Este ritmo de crecimiento es ligeramente inferior al registrado al cierre del pasado ejercicio, cuando el número total de turistas extranjeros se incrementó un 3,2%.La mayor parte de los turistas que visitaron España en el pasado ejercicio procedió de los mercados británico y alemán, y dejaron unos ingresos de algo más de 36.000 millones de euros. Esta nueva cifra récord de turistas extranjeros se produce en un contexto internacional en el que el turismo decrece en mercados competidores con el español. Sólo en durante la temporada turística 2002 (junio a septiembre), llegaron a España 24,9 millones de turistas extranjeros, un 3% más que la campaña anterior (715.000 más). Rato insistió en mantener las previsiones oficiales de crecimiento a pesar de las críticas. En su opinión, la economía española crecerá por encima del 2% este año y el 3% en 2003.