Ir al contenido
_
_
_
_
Cajas de ahorros

La morosidad del crédito al consumo duplica la hipotecaria

El deterioro económico no se ha trasladado todavía de forma preocupante a los niveles de morosidad de la banca, que siguen rozando mínimos. La situación es particularmente llamativa en el caso de las cajas de ahorros, entidades que iniciaron una línea descendente en este ratio en 1994 y alcanzaron su mínimo histórico a finales de 2001, con un porcentaje del 0,64% para el total del saldo inversor y del 0,86% para el crédito. A finales de julio, la tasa era del 0,67%, no muy alejada por tanto de este mínimo histórico, a pesar del peor entorno económico.

Y es que, aunque los activos dudosos están registrando un mayor crecimiento en los últimos meses, éste se ve compensado por el fuerte aumento de la inversión crediticia, sobre todo hipotecaria.

Precisamente, gran parte del control de la morosidad en las cajas tiene que ver con el peso que tiene en su cartera de créditos el sector inmobiliario, en torno al 60% del total. Pues bien, este sector sigue siendo el que menos morosos produce, según el desglose de la morosidad por destino del crédito. Un análisis de la CECA, publicado en la revista Ahorro, señala que la morosidad en este sector se situó en julio en el 0,52%, menos de la mitad del resto de sectores estudiados. El porcentaje es inferior aún en los créditos para adquisición de vivienda, tan sólo del 0,44%.

Los bajos niveles de los tipos de interés y la sostenida tendencia bajista de los mismos que se inició a finales de 1995 han favorecido que desde entonces el esfuerzo realizado por las familias se encuentre por debajo del que debían realizar en el momento de la formalización del crédito. Además, el precio de su vivienda se ha revalorizado considerablemente, circunstancias que hacen menos probable que dejen de pagar el crédito. Los expertos consideran que mucho tendría que deteriorarse la situación económica y el empleo para volver a tasas preocupantes y consideran que aun cuando ésta se duplique, tienen cobertura suficiente. Al cierre del primer semestre, los fondos de insolvencia de las cajas alcanzaban la cifra de 6.099 millones, una cobertura del 222% de los dudosos.

La morosidad se situó en el 1,39% en los destinados al consumo, con un crecimiento acumulado de tres centésimas; en el sector servicios la tasa se redujo en los seis primeros meses dos centésimas y se situó en el 1,28%, mientras que la tasa de morosidad alcanza el 1,54% en el epígrafe de otras actividades productivas, con un crecimiento del 18%, al cierre del primer semestre del año.

Archivado En

_

Buscar bolsas y mercados

_
_