Problemas

Los seguros se encarecerán al limitar la cobertura las reaseguradoras

Las aseguradoras se enfrentan a uno de los problemas más complicados de los últimos tiempos. Las reaseguradoras (que se dedican a asegurar parte de las pólizas que les ceden las compañías de seguros para reducir riesgos) están estudiando dar un vuelco al actual esquema de contratos. Amenazan con dejar de cubrir de forma ilimitada los siniestros, tal como ya hicieron las compañías con las pólizas para aviones a causa de los atentados del 11-S. La medida se adoptaría a partir de enero, según fuentes del sector.

Aunque el grupo de grandes reaseguradoras que mandan en el mercado español aún no lo han comunicado de forma oficial, sí han enviado cartas a diversas aseguradoras y les han transmitido que planean suprimir la cobertura ilimitada de la responsabilidad civil. Según varias compañías de seguros consultadas, quieren poner un límite de 50 millones de euros para los siniestros.

Aunque no está definido si este tope será para todo tipo de seguros o sólo para unas pólizas muy específicas. Si bien el sector asegurador teme que se aplique de forma generalizada. Munich Re figura entre las reaseguradoras que ya han advertido del posible cambio, según diversas entidades.

La primera consecuencia es que el precio de reasegurar una parte de la cartera será mucho más caro para las aseguradoras. Como consecuencia, éstas, en muchos casos, tendrán que aumentar las provisiones para hacer frente a la cobertura total. Pero además se verán forzadas a repercutir el aumento en las tarifas que ofrecen a particulares y empresas, aunque especialmente a estas últimas.

Las empresas, afectadas

La razón es que uno de los sectores más afectados, que ya había empezado a sufrir las subidas, es el de los seguros industriales que cubren potenciales riesgos de enorme cuantía (por ejemplo, un siniestro en una central térmica).

Si bien algunas voces del sector apuntan que el alza de primas no tiene por qué trasladarse a todos los seguros y de manera inmediata. Pero sí lo destacan como una opción a la que se verán abocadas las aseguradoras.

Será más difícil que suba el precio de seguros para particulares como los de automóviles (el coste de los accidentes rara vez llega a 50 millones), pero fuentes del sector no lo descartan. Además, en todos los casos, a las aseguradoras se les plantea el problema de respetar las condiciones de los contratos antiguos que ahora incluyen la cobertura de riesgos ilimitada.

La solución de acudir al Consorcio de Compensación de Seguros -como ya se ha hecho en las pólizas de transporte aéreo- para intentar cubrir la cantidad excedente a los 50 millones no parece muy factible. Sobre todo porque este organismo público no garantiza responsabilidades complementarias, sólo las obligatorias.

Las aseguradoras agrupadas en la patronal Unespa están analizando cómo afrontar los posibles cambios.

Los efectos de la crisis internacional

El mercado del reaseguro español está empezando a sufrir las consecuencias de la crisis por la que atraviesa el sector en el ámbito internacional. Algunas grandes reaseguradoras como la alemana Munich Re (número uno mundial), la francesa Scor o la también germana Gerling están afrontando aún los efectos del 11-S, la caída de su cotización y sus inversiones en Bolsa y los pagos de las recientes inundaciones en Europa. Todo ello repercute en sus filiales españolas, que tienen una posición predominante en el mercado. El cambio que se prepara en España es una consecuencia de la mala coyuntura internacional, a juicio de las aseguradoras. Pero no la única. Las reaseguradoras ya habían empezado a subir sus precios tras un periodo de tarifas peligrosamente bajas. 'Las grandes reaseguradoras tienen la necesidad imperiosa de reconstituir su balance', señala un alto directivo de una aseguradora. 'Estamos saliendo de un ciclo blando y entrando en el del endurecimiento de tarifas y condiciones', interpreta otro ejecutivo. El volumen de primas que las aseguradoras cedieron a las reaseguradoras en 2001 fue de 2.703 millones de euros, un 8,6% más que en 2000, según datos del Ministerio de Economía. Las primas aceptadas de reaseguro sumaron 1.299 millones, un 9,3% más.