Estrategia

Repsol YPF proseguirá con su plan de reducción de deuda financiera

Repsol YPF, que inició el proceso de reestructuración de su endeudamiento financiero hace dos años, considera que ha alcanzado una composición muy adecuada tras la conversión de una parte importante de la deuda que tenía a corto a compromisos a más largo plazo. Con la estructura actual, sólo 595 millones de euros (el 7% de la deuda financiera total del grupo petrolero que se eleva a 8.960 millones), son vencimientos que Repsol tiene en un plazo menor de un año.

Los compromisos del grupo hispano-argentino se elevan a otros 1.000 millones para algo menos de año y medio, es decir, para diciembre del año 2003.

El grupo que preside Alfonso Cortina cuenta además con 2.523 millones de euros de fondos de disposición inmediata y de 4.000 millones en líneas de crédito sin utilizar, además de los recursos que vaya generando. El cash flow de Repsol en lo seis primeros meses del año se elevó a 2.421 millones.

Esta estructura conjunta ha dado a la empresa petrolera desde los últimos meses una considerable liquidez, según medios consultados, incluso en los momentos en los que la crisis argentina le proporcionaba más incertidumbres. De la actual deuda financiera del grupo petrolero, 6.500 millones corresponden a Repsol, 387 millones a la consolidación que le concierne por su participación en el capital de Gas Natural y 2.100 millones a YPF, de la que la mayor parte son bonos emitidos. Los bonos de YPF, que cuentan con un rating diferente al de Repsol y con intereses más elevados, no están garantizados por el grupo, pero conforme se van produciendo los vencimientos son recomprados.

Repsol YPF dio el salto más importante en la reducción de su deuda durante los seis primeros meses de este año, con una disminución del 46% al pasar de los 16.600 millones a 8.960 millones. Con esa nueva cifra, la ratio de endeudamiento se situó en el 32,8%, frente al 47,2% anterior. No obstante, y aunque en el pasado semestre alcanzó la meta que se había fijado para el año 2005, la petrolera quiere profundizar en esa línea para lograr una estructura financiera óptima.

La relación tradicional entre deuda neta y recursos propios, más deuda e intereses minoritarios se situaba entre el 30% al 35% antes de la compra de YPF y esa ratio pasó a más del 70% después de esa operación.

Repsol YPF, que vuelve ahora a las ratios anteriores a la compra de YPF, ha basado además su plan en la reducción de los costes, la contención de las inversiones y en el recorte de los dividendos, así como en un programa de desinversiones.

La disminución del pasado semestre se produjo por dos componentes básicos: la obtención de plusvalías por 2.698 millones de euros y la desconsolidación de deuda por la reducción de su participación en Gas Natural y, posteriormente, en Enagás. Este último factor le permitió recortar el endeudamiento en más de 3.000 millones. La aportación del cash flow se elevó a 1.650 millones de euros.