Crudo

El precio del petróleo vuelve a superar los 29 dólares por los efectos del huracán 'Lili'

Los precios internacionales del petróleo volvieron a dispararse ayer, impulsados por el cierre de la actividad petrolera en el golfo de México, provocado por el huracán Lili y la persistente incertidumbre que rodea a Irak.

El barril de crudo brent, el de referencia en Europa, subió ayer un 1,8% y se situó en el entorno de los 29,3 dólares. El brent acumula una subida en lo que va de año del 39,5%. El West Texas Intermediate, indicador en EE UU, experimentó una subida similar a la del brent y alcanzó los 31 dólares en Nueva York. El crudo de EE UU se ha encarecido un 47,5% este año.

El barril de la cesta de siete crudos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) cotizó el lunes (último dato disponible) a 28,34 dólares, alcanzando seis jornadas consecutivas por encima de los 28 dólares. El cartel considera que el precio 'estable, idóneo para consumidores y productores' es el que está entre 22 y 28 dólares.

La producción oficial de la OPEP es de 21,7 millones de barriles diarios. Aunque la propia organización reconoce que sobrepasa esa cuota en dos millones de barriles, la cifra real no deja de ser la más baja en una década. La política de restricción de la oferta, combinada con los temores de una guerra en Irak, ha permitido que el crudo de la OPEP se haya encarecido un 49,5% durante este año.

El golfo de México es la zona de más actividad petrolera en EE UU. Allí se ubican los principales puertos receptores de importaciones y cerca están los pozos de Texas y los almacenes de reservas estratégicas estadounidenses. La zona ha sufrido dos huracanes seguidos que harán, según los expertos, que las reservas industriales caigan al nivel más bajo en 18 meses.

Ante la incertidumbre que genera la amenaza de guerra en Irak, EE UU refuerza sus lazos con otros suministradores. Estos días se celebra un foro energético en Houston en el que Rusia y EE UU tratan de fijar una estrategia de cooperación petrolera. Moscú también dejará claro a Washington que no permitirá que las petroleras estadounidenses se hagan con todo el crudo del Irak post-Husein.