Deuda

La banca de México y Chile logra evitar los efectos negativos de la crisis de Argentina

Los bancos de México y Chile son los únicos que han logrado escapar parcialmente al deterioro general que han sufrido los sistemas bancarios de América Latina tras el estallido de la crisis de Argentina en diciembre pasado.

æpermil;sta es la principal conclusión de un informe publicado por la agencia calificadora de crédito Standard & Poor's y en el que pasa revista a la situación de la banca en la región.

A pesar de registrar menores ganancias en el trimestre en curso, los bancos mexicanos 'han continuado rindiendo bien, incluso cuando la actividad de préstamos continúa baja', afirma S&P. Las causas de la pérdida de ganancias han sido 'la baja en los ingresos por intereses, los resultados más volátiles en sus inversiones y las mayores provisiones como consecuencia de la desaceleración económica', explica el informe.

'Por otra parte, los bancos de Chile han permanecido relativamente aislados de la agitación de la región', según el estudio. Al respecto, destaca que las entidades financieras del país han mostrado mejoras en sus ganancias operativas y que, por el momento, se han concentrado en sus propios desafíos derivados de los procesos de fusión. 'En el corto plazo es de esperar que se mantengan las tendencias actuales y que los mayores costes del crédito y la desaceleración económica aumenten los créditos problemáticos', concluye S&P sobre el caso chileno.

La agencia estima que la situación será más complicada para los bancos brasileños y bolivianos, que poseen una gran cantidad de títulos de deuda de sus Gobiernos. La situación argentina es, sin dudas, la peor, y ha destruido las posibilidades de una incipiente recuperación de la economía.

Por su parte, un estudio del BBVA-Bancomer de México reveló que las empresas se endeudan cada vez más en mercados externos. Los saldos deudores de las firmas mexicanas han pasado de 24.400 millones de dólares en 1994 a 55.700 millones en 2001, un crecimiento del 119% en siete años, con menor componente de deuda bancaria.