Ir al contenido
_
_
_
_
Ginebra

El Foro Económico urge reformas a las economías del mundo árabe

Los países árabes necesitan acometer reformas sociales, fiscales y económicas profundas para hacer frente al doble desafío de un crecimiento demográfico explosivo y un agotamiento progresivo de los recursos naturales.

Así lo señala un voluminoso informe del Foro Económico Mundial preparado por veinte especialistas y que se presenta hoy oficialmente en Ginebra bajo el título de "Informe sobre la Competitividad Arabe".

Peter Cornelius, del Foro Económico Mundial, y Andrew Warner, de la Universidad de Harvard, explican en el informe que el crecimiento en la región ha sido muy decepcionante y expresan su preocupación por la capacidad de los países que la componen para mantener el crecimiento económico a medio y largo plazo.

Si en los años ochenta el estancamiento económico se debió sobre todo a la caída de los precios del petróleo, en la década siguiente se hizo evidente que el factor responsable es sobre todo la falta de reestructuración de la economía.

De ahí que los autores señalen las condiciones sin las cuales es imposible todo despegue de una región que si bien representa hoy el 5% de la población mundial, dado su índice de crecimiento demográfico doblará en sólo treinta años su población total, actualmente de 290 millones.

Es un fenómeno sin duda alarmante, según los expertos, habida cuenta sobre todo de la poca disponibilidad de tierras en muchos de esos países y de la escasez de los recursos hídricos.

El respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales, la total integración de las mujeres en la sociedad y la consolidación de la adquisición de conocimientos y su máximo aprovechamiento son factores claves para el desarrollo.

Reducir y superar en la medida de lo posible los déficit existentes en esos tres campos, señalados ya por las Naciones unidas, mejorará el capital social del mundo árabe y se acelerará la velocidad del progreso tecnológico, por lo que constituyen un requisito básico del progreso.

Un entorno orientado a la creatividad empresarial y asunción de riesgos requiere además estabilidad macroeconómica, instituciones públicas bien administradas y mercados que funcionen realmente, indica el estudio, según el cual está además demostrado que el grado de apertura y de integración de un país en la economía global es un importante factor de competitividad y crecimiento.

La mejora de las infraestructuras, es decir la calidad de las carreteras, las vías férreas, los puertos y el tráfico aéreo deberían ser también un objetivo prioritario para el mundo árabe, según el informe.

La educación es también un elemento clave en la estrategia de desarrollo: si no se mejora su calidad y se universaliza el acceso a la misma, las consecuencias pueden ser muy graves para los países de la región.

El informe señala que la caída de los precios del petróleo y el excesivo proteccionismo comercial, superior al de otras regiones, han contribuido a la caída de la renta per cápita, y recomienda una importante reforma fiscal y del sistema de fijación de precios del petróleo, así como el mantenimiento de tipos de cambio flexibles.

Otros autores denuncian los problemas medioambientales que acucian a los países árabes y que no se limitan a la escasez de agua, sino que tienen que ver también con la fuerte contaminación atmosférica, las emisiones de gases que contribuyen al efecto invernadero y otros derivados de la explosión demográfica y la urbanización.

El estudio del Foro Económico Mundial señala, por otro lado, las secuelas negativas de los atentados terroristas del 11 de septiembre, que afectan gravemente a la actividad económica en muchos de esos países, sobre todo por la fuerte caída del turismo.

En cuanto a las previsiones de crecimiento económico, los autores se remiten a las del Banco Mundial según las cuales el PIB en la región árabe crecerá este año por debajo de un 3%, mucho menos que en los dos años precedentes.

Archivado En

_

Buscar bolsas y mercados

_
_