UE

El déficit cero deja de ser prioritario ante la gravedad de las inundaciones

El canciller Schröder declaró ayer que en estos momentos no le preocupa el cumplimiento del objetivo de déficit fijado por los socios europeos: 'Quiero dejarlo claro, eso no me interesa ahora en absoluto'. Así contestó a la pregunta de que si las millonarias ayudas que serán necesarias para reconstruir el este del país elevarán el déficit público por encima del 3% fijado como tope por el Pacto de Estabilidad.

La prioridad del Ejecutivo alemán es atender a las víctimas de las inundaciones, a las que ya ha prometido ayudas por valor de 385 millones de euros.

Schröder señaló que tan sólo los daños sufridos en los ferrocarriles (la estación de Dresde está completamente inundada) ascenderán a centenares de millones de euros. Y reconoció que cuando se evalúen los daños totales, harán falta 'miles de millones para la reconstrucción'.

En Austria, el Gobierno también anunció que el objetivo de equilibrio fiscal 'queda en el asiento de atrás' ante la gravedad de los acontecimientos. El canciller Wolfgang Schuessel comunicó además que retrasa la bajada de impuestos prometida y que recortarán los pedidos del avión de combate Typhoon al consorcio Eurofighter para poder financiar las ayudas a los damnificados.

El Gobierno austriaco ha prometido 650 millones de euros a los ciudadanos y empresas afectados por las riadas. Los donativos privados y las rebajas fiscales comprometidos por autoridades estatales y locales elevarán la cifra hasta 1.000 millones de euros, pero el Bank Austria Creditanstalt calcula que los daños ascenderán a 2.000 millones de euros.

Las inundaciones elevarán sustancialmente el gasto público de Gobiernos que están teniendo serias dificultades para cumplir el objetivo de déficit. Y cada día que pasa surgen nuevas voces, sobre todo desde Italia, a favor de una mayor 'flexibilidad' en la aplicación del objetivo de déficit cero.

El presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, reconocía ayer en unas declaraciones a la cadena italiana RAI que los socios europeos 'pueden cambiar' el Pacto de Estabilidad, pero añadió que confía en que no lo hagan. Este acuerdo, añadió, 'no es una condena, sino una muestra de lealtad recíproca de todos los países europeos en su propio beneficio'.

Al menos por ahora, la prioridad de los Gobiernos sigue siendo socorrer a los damnificados de unas inundaciones que se han cobrado ya casi 100 víctimas mortales y han obligado a desalojar a cientos de miles de personas en la región.

Pérdidas millonarias

El agua está anegando las cosechas, destruyendo infraestructuras e instalaciones industriales, y cortando en seco la actividad turística en plena campaña veraniega.

Además, lo peor puede estar por llegar. La riada del Danubio se dirige hacia Bratislava, capital de Eslovaquia, y el nivel del río sube a un ritmo de cinco centímetros por hora. Los expertos calculan que el cauce habrá superado los 10 metros esta mañana. En Dresde, al este de Alemania, el nivel del río Elba ha subido más de ocho metros y se espera que alcance el nivel más alto desde 1845.

A los daños causados por las lluvias se sumó ayer una fuga de cloro de una planta química situada a 15 kilómetros de Praga que amenaza con contaminar el Elba. Las autoridades temen que se filtren también el mercurio y la dioxina almacenados en la fábrica.

Sólo en la República Checa, los expertos calculan que el dinero necesario para hacer frente a los daños rondará los 3.100 millones de euros. Radek Maly, de Citibank, cree que ello elevará el déficit público checo del 1% al 6% del PIB. Además, la destrucción de las cosechas seguramente impulsará los precios de cereales, frutas y verduras, con el consiguiente efecto sobre la inflación.

La República Checa ingresó el año pasado 3.100 millones de euros por turismo (el 5,5% del PIB) y las inundaciones en Praga y otras zonas de especial interés turístico ya han provocado daños por valor de entre 600 y 800 millones de euros (1,2% del PIB), según estimaciones de Economist Intelligence Unit.

En Alemania, la patronal agrícola calcula que las riadas costarán al sector unos 1.500 millones de euros y que la cosecha de cereales caerá desde los 50 millones de toneladas del año pasado a entre 40 y 45 toneladas este año. Sus directivos se quejan de que el Gobierno ha ofrecido a los agricultores damnificados por las inundaciones apenas 10 millones de euros a pesar de que Alemania ha recibido 1.000 millones del presupuesto agrícola de la UE. Una acusación que no puede permitirse Schröder, sobre todo en plena campaña electoral.

Bruselas ofrece condolencias y 'flexibilidad' en el uso de los fondos

La Comisión Europea ha respondido a la catástrofe climática que afecta a Europa Central y del Este enviando mensajes de solidaridad y condolencias a los damnificados. Además, el presidente del Ejecutivo comunitario, Romano Prodi, comunicó ayer al canciller austriaco y al presidente checo, Vaclav Havel, que está analizando todas las vías posibles de 'solidaridad financiera de la Unión Europea (UE) con las poblaciones afectadas'. El Presupuesto de la Unión Europea no incluye ninguna partida específica para hacer frente a este tipo de desastres naturales. Como solución, Bruselas se ofrece a 'examinar con las autoridades de las regiones afectadas la manera de explotar al máximo los márgenes de flexibilidad' para utilizar los fondos estructurales y de ayuda para el desarrollo rural. En el caso concreto de los fondos, se pueden conseguir ciertos márgenes de maniobra a través de transferencias financieras entre distintas acciones de un mismo programa o entre diferentes programas de un mismo Estado miembro. Esta fórmula ya fue utilizada en Grecia, para reconstruir las regiones afectadas por el terremoto de 1999, y en Francia tras la inundación del Somme en 2001. Las islas Canarias, Madeira y las Azores también se beneficiaron de fondos similares el pasado mes de abril. Entre los fondos que se emplearían para ayudar a los damnificados por las inundaciones podrían estar los originalmente destinados a promover la construcción de infraestructura en regiones económicamente atrasadas. Además podría utilizarse el dinero inicialmente planeado para impulsar el desarrollo agrícola de los países candidatos a entrar en la UE. La Comisión no ha querido avanzar aún cifras, pero la República Checa podría recibir 9,75 millones de euros adicionales para reconstrucción, informa DPA.