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Los limpiabotas de la City se quedan sin clientes

Steve Skippen solía lustrar hasta 70 pares de zapatos diarios en el City Airport de Londres, sobre todo los de banqueros y ejecutivos. Ahora se considera afortunado el día que lustra la mitad. 'El trabajo disminuye cada día', asegura Skippen, uno de los cuatro limpiabotas que cobran a sus clientes 7,48 euros en el aeropuerto y 3,75 libras en compañías cercanas. 'No compensa ir a algunas oficinas', se queja. A medida que las firmas de activos financieros como Merrill Lynch y Credit Suisse First Boston despiden a miles de empleados en un clima de Bolsas a la baja, los pequeños negocios que les brindan servicios -desde joyerías hasta restaurantes- también sufren.

'La gente busca artículos más baratos', dijo Jason Want, gerente asistente en Goldsmiths, una joyería de Canary Wharf, donde también tienen las oficinas Citigroup y Morgan Stanley. 'Piden incluso más descuento, no sólo los cinco o diez centavos habituales'. Las compañías de servicios financieros del Reino Unido despidieron a 36.000 personas en el segundo trimestre, según la Oficina de Estadísticas Nacionales, a medida que se hundían las suscripciones de acciones y las fusiones entre compañías. El índice británico de referencia FT-SE 100, que a finales de julio sufrió su peor caída en cuatro días desde el derrumbe del mercado en 1987, perdió el 12% en el segundo trimestre.

Como los despidos redujeron la necesidad de ayuda en casa, más niñeras perdieron su empleo en lo que va de 2002 que en cualquier otro año de los últimos 10, avanzó Louise Taylor, gerente de Kensington Nannies, en el oeste de Londres. 'Las niñeras figuran en nuestros libros durante seis semanas antes de recibir una oferta de empleo, mientras que antes solían registrarse y en dos semanas podían elegir entre cuatro o cinco trabajos', comentó.

En Maxwell & Kennedy, un minorista que vende chocolate artesanal y trufas en la estación londinense de tren y metro de Liverpool Street, los pasajeros ya no toman tantas meriendas. 'Entra menos gente al local', señaló la gerente Anna Lucic, de 30 años.

La economía de Londres, que representa una quinta parte del total británico, crecerá el 1,4% este año, lejos del 1,8% de 2001, según el Centro para Investigaciones en Economía y Negocios.

Jason Farnham, un taxista, de 34 años, hace ahora menos viajes, al tiempo que los clientes comparten trayectos y dividen costos. 'No me dan propinas', se lamenta.

'Recibimos la misma cantidad de parroquianos, pero dedican menos tiempo a su almuerzo, sustituyen el champán por vino y hay más cancelaciones', destaca Joe Brown, gerente de la Brasserie Rocque en Broadgate Circle, cerca de las oficinas de UBS Warburg y Lehman Brothers Holdings.