Convulsión empresarial

Telefónica congela el negocio del UMTS y declara pérdidas de 5.574 millones

César Alierta adoptó ayer una de las más importantes decisiones estratégicas que ha tomado al frente de Telefónica, y lo hace justo dos días antes de cumplir dos años como presidente. En el consejo de administración celebrado ayer, la compañía ha optado por congelar la totalidad de la actividad comercial y de instalación que a través de Telefónica Móviles desarrollaba en el negocio de telefonía móvil de tercera generación UMTS.

Este cambio radical en la estrategia seguida hasta ahora por la empresa le ha supuesto elaborar nuevas valoraciones a partir de los planes de negocio que desde ahora desarrollará en países como Alemania, Austria, Italia y Suiza. Como consecuencia, su filial Telefónica Móviles llevará a cabo una provisión con cargo a los resultados del primer semestre de 4.902 millones de euros, imputables al saneamiento de activos y a la provisión de gastos de reestructuración en estos países. Estas provisiones provocarán que Telefónica Móviles registre unas pérdidas de 4.333 millones de euros en el primer semestre del ejercicio.

La congelación de las estructuras que Telefónica Móviles tiene en estos países supone reducir su actividad a una mínima expresión. Fuentes de la compañía aseguran que aún no está decidido cómo se llevará a cabo esta rees-tructuración y que, por tanto, no se ha cuantificado ni decidido si eventualmente habrá despidos.

La decisión tiene impacto directo en las cuentas del grupo Telefónica, que se ve obligada a contabilizar provisiones extraordinarias, no sólo por la paralización de la actividad de la filial alemana Group 3G, sino que también llevará a cabo una amortización extraordinaria por pérdida de valor en la inversión de la compañía germana Mediaways por importe de otros 530 millones de euros.

La operadora realizó otros saneamientos relativos a la venta de Azul TV y ETI (202,3 millones de euros) e incrementó la provisión de autocartera en el segundo trimestre por importe de 250,4 millones. Adicionalmente, las diferencias de cambio por la devaluación del peso argentino redujeron los resultados financieros 445,7 millones.

Pérdidas en el grupo

Como consecuencia, los resultados económicos financieros de Telefónica en el primer semestre reflejan un saneamiento de activos por valor de 6.552,4 millones. Esta dotación provocará que la empresa cierre el primer semestre con unas pérdidas de 5.574,2 millones, frente a un beneficio de 1.148 millones en el mismo periodo del año anterior. La compañía advierte que tras todos estos saneamientos cerrará el ejercicio 2002 con pérdidas.

Los ingresos por operaciones del grupo se situaron en 14.869 millones de euros, lo que representa un descenso del 4,84% en relación con la cifra de negocio registrada en el primer semestre de 2001.

El importe neto de la cifra de negocio ascendió a 14.635 millones, de los cuales 4.662 millones proceden de Telefónica de España, 3.838 millones de Telefónica Móviles y 3.897 millones de Telefónica Latinoamérica. Telefónica Data aporta 671 millones de euros, y Admira, 273 millones.

El resultado bruto de explotación se situó en 6.401 millones de euros, frente a los 6.790 millones registrados en los primeros seis meses del pasado año.

Además, el consejo aprobó el restablecimiento del pago de dividendo, estrategia que también adoptara su filial Telefónica Móviles y en paralelo y como un intento de reactivar la cotización del valor, propondrá a la junta del año que viene la amortización de un 2% de autocartera.

Esta profunda reestructuración de los hasta ahora llamados a ser los negocios de última generación de la empresa ha provocado una amplia modificación del organigrama directivo de la compañía.

Alierta releva a Luis Lada de la presidencia de Telefónica Móviles y le coloca al frente de una dirección general de estrategia corporativa y regulación de nueva creación. Fuentes de la empresa rechazaron ayer de plano que el relevo de Lada sea consecuencia directa del fracaso de la apuesta de la empresa por el UMTS.

Esta nueva dirección general está llamada a ser uno de los grandes baluartes de la estrategia futura de la compañía, ya que centralizará el diseño de las decisiones estratégicas futuras de la compañía y se responsabilizará de las relaciones con los reguladores del mercado de las telecomunicaciones en todos los países en los que la compañía está presente.

Su sustituto al frente de Telefónica Móviles será Antonio Viana, hasta ahora responsable de Telefónica Internacional, cargo que será ocupado por José María Álvarez Pallete.

Fernando Abril, consejero delegado, pasa a tener un control más estrecho de las distintas unidades de negocio de la compañía y Calixto Ríos pasa a ser director general de auditoría interna y comunicación. Por su parte, Luis Abril ocupará la dirección general de medios, marketing y contenidos. Ambos reportan directamente a César Alierta.

Por otro lado, el Tribunal Constitucional admitió ayer a trámite un recurso de la compañía contra la imposición del canon radioeléctrico decidido por el Gobierno.

La acción sube un 18% en Wall Street

El anuncio de las decisiones del consejo y la publicación de resultados se produjo en España con el mercado cerrado y tras una caída del 4,59%. En la Bolsa de Nueva York, la cotización estuvo suspendida unas horas, y subió con fuerza al volver a cotizar. Cerró con un ascenso del 18,04%. Al explicar las medidas, Telefónica se apresuró a aclarar que las provisiones extraordinarias que ha llevado a cabo no suponen una salida de caja y precisó que los flujos de caja previstos para los próximos años ¢se verán incrementados significativamente por los mayores resultados operativos y la reducción de las inversiones del grupo¢. Este último apartado registró un descenso del 52,3% interanual, totalizando 1.815 millones de euros. La compañía aclaró que en el semestre y como fruto ¢de la mejora en la eficiencia operativa y el control estricto de la inversión, la generación de caja ha crecido un 67%¢. Por todo ello, la deuda neta consolidada de la compañía se ha reducido 5.455 millones de euros respecto al año anterior, situándose en 25.788 millones de euros a junio del 2002 (2.895 millones de euros menos que a marzo de 2002). La operadora precisa que esta reducción ¢incluye las compras de autocartera realizadas en el semestre y se ha logrado sin necesidad de realizar desinversiones de activos¢. La base de clientes se incrementó un 8,8% hasta 75,4 millones, contando clientes de telefonía móvil, fija y televisión de pago.