Combustible

España prefiere aplicar rebajas fiscales en lugar de un carburante para profesionales

El Gobierno español, y en concreto el Ministerio de Hacienda, es más partidario de avanzar hacia la aplicación en la Unión Europea de un gasóleo profesional que suponga el reintegro de ayudas a los transportistas en función de los litros consumidos, a imagen y semejanza del modelo instaurado en Francia, frente a la fijación de un gasóleo más barato desde el surtidor para dicho colectivo, tal y como demanda del sector.

Así lo recordó ayer la directora general de Política Energética y Minas, Carmen Becerril, en la presentación del informe mensual sobre precios de los combustibles correspondiente al mes de junio.

En este sentido, Becerril explicó que los precios medios con impuestos de España bajaron en junio de promedio más que en el resto de la UE, aunque todos los países registraron descuentos en sus precios. La gasolina sin plomo se abarató en España 2,14 céntimos de euro por litro, mientras en el resto de la UE cayó 1,12 céntimos de euro; mientras el gasóleo disminuyó en España 2,26 céntimos de euro por litro y en el resto de los Quince apenas se abarató 1,40 céntimos.

Gracias a estas rebajas en mayor proporción a las aplicadas por el resto de países miembros de la Unión, los precios antes de impuestos de los combustibles en España volvieron a situarse ligeramente por debajo de la media aritmética de los 14 países restantes, nivel que fue considerado como 'óptimo' por la directora general de Política Energética, 'dada la actual estructura de precios que existe en nuestro país'. Becerril eludió precisar en qué cuantía deberían estar los precios españoles por debajo de los europeos y atribuyó las mayores rebajas a la política comercial de las compañías.

Dichas rebajas estuvieron provocadas, además, por los descensos registrados por las cotizaciones internacionales de los productos ya refinados, la caída del petróleo tipo brent, que se abarató de media 1,19 dólares por barril y la fuerte depreciación de la moneda estadounidense frente al euro. El consumo de productos petrolíferos aumentó un 3,9% en mayo.