Conflicto

Las eléctricas perderán sus clientes de gas si no alcanzan un pacto con Enagás

En las ya difíciles relaciones que mantienen las empresas eléctricas con el grupo Gas Natural, incluida su participada Enagás, se ha producido un nuevo conflicto. Y este desacuerdo está relacionado con el 25% del contrato del gas de Argelia que fue adjudicado a BP, Shell, Endesa, Iberdrola, Fenosa y Cantábrico en octubre del pasado año. Las citadas empresas temen que a partir del 31 de diciembre del 2003, cuando concluye la vigencia de la cesión del citado gas que se transporta por el gasoducto Europa-Magreb, podrían perder casi todos sus clientes cualificados (fuera de tarifa) en la actividad gasística.

Y es que, al día siguiente (el 1 de enero de 2004), las compañías que se adjudicaron el gas de Argelia no dispondrán de capacidad de regasificación y de transporte en las infraestructuras de Enagás para mantener los compromisos que hayan suscrito con sus clientes, según les ha comunicado la empresa propietaria de las redes de gasoductos y de las plantas de regasificación actualmente operativas.

Pero tampoco dispondrán de la capacidad de utilizar el gasoducto. Según el decreto del Gobierno que reguló el reparto del gas argelino que se transporta por tubo, el citado contrato pasa el 1 de enero de 2004 a Enagás, que deberá destinarlo a los clientes a tarifa.

En esta línea, según medios consultados, las compañías afectadas se enfrentarían a la pérdida de los clientes, ya que la imposibilidad de utilizar las redes puede alargarse por más de un año, que volverían a Gas Natural. Adicionalmente, deberán pagar la cláusula pay o take por el gas que se han comprometido a adquirir a empresas productoras, aunque estarían incapacitadas para vender en España.

En este contexto, las empresas que ahora gestionan los 4,2 bcm (miles de millones de metros cúbicos) provenientes del contrato de Argelia están intentando que el Ministerio de Economía y la Comisión Nacional de la Energía solucionen esos futuros problemas.

En una de las cartas enviadas, tanto al departamento del que es titular Rodrigo Rato como a la institución que preside Pedro Meroño, se señala que a partir del 1 de enero del 2004 se arriesgan a perder a los clientes que hayan captado 'por carecer de capacidad de entrada alternativa al gasoducto magrebí'. Y se añade que 'dicha capacidad existe en otras entradas al sistema y habrá estado siendo utilizada por Enagás hasta esa fecha, quedando liberada el 1 de enero de 2004 cuando pase a utilizar el gas de Argelia para su destino a clientes a tarifa'.

Sin embargo, fuentes de Enagás señalan que las empresas beneficiadas por el reparto del contrato argelino ya sabían el pasado octubre que, a partir del 1 de enero de 2004, no existía capacidad libre en las plantas de regasificación. Y se añade que los contratos para la utilización de las infraestructuras han sido suscrito con las empresas que antes la han solicitado. Además, la citada empresa añade que está realizando las inversiones necesarias para ampliar las plantas de regasificación y poder en el futuro atender al mayor número de entrantes.

Sin embargo, para las eléctricas lo que subyace en este tema es un posible trato preferente de Enagás hacia Gas Natural, que se suscribió el 27 de julio de 2001. En esta línea se refieren a la resolución de la CNE de abril de este año, que hace alusión a la cantidad reservada para la filial de comercialización del grupo que preside Antonio Brufau. 'La comisión considera que el mecanismo de reserva de capacidad le confiere a Gas Natural Comercializadora la prioridad para reservar de antemano una capacidad que debería quedar liberada y puesta a disposición de la comercializadora que hubiera captado el cliente del mercado regulado'.

Las eléctricas plantean otras soluciones y van a pedir que el regulador disponga en un plazo breve de la posible capacidad ociosa en las infraestructuras que esté en poder de una determinada empresa, sin esperar a un año como ahora.