Rentabilidad

Las eléctricas y Cepsa descartan participar en la OPV de Enagás

Endesa se ha unido a las otras eléctricas españolas y ha anunciado que descarta acudir a la oferta pública de venta (OPV) sobre el 65% del capital de Enagás que Gas Natural ha puesto en el mercado. El líder eléctrico considera que la inversión que es precisa para entrar en la compañía propietaria de la red de gasoductos no le proporcionaría la rentabilidad adecuada. La empresa que preside Manuel Pizarro, que ha sido la última de su sector en anunciar su posición, añade que espera que esas determinaciones no influyan en la estrategia de Enagás. Y, así, pide a la Administración y a la Comisión Nacional de la Energía (CNE) que garanticen la total imparcialidad de la empresa, que además de controlar las principales infraestructuras gasísticas es el gestor técnico del sistema.

Y Fenosa, que fue la primera del sector en plantear públicamente sus dudas sobre la conveniencia de la operación, también confirmó ayer oficialmente su intención de no entrar ahora en el capital de Enagás. La empresa que preside Antonio Basagoiti ha apostado por invertir en su propias infraestructuras, por lo que la rentabilidad económica de una transacción que no tiene para ella un alto interés estratégico es más dudosa, según la citada eléctrica. Entre las inversiones en las que Fenosa participa están las plantas regasificadoras de Sagunto (Valencia) y Ferrol (A Coruña), así como en los trenes de licuefacción de Egipto y de Omán. Estos dos últimos proyectos van unidos a sendos contratos de suministro de gas natural.

Por su parte, Iberdrola y Cantábrico señalaron el pasado lunes que desestimaban acudir a la OPV de Enagás al considerar que la banda de precios, entre 5,85 a 7,55 euros por título, no resultaba atractiva. Además coincidían en criticar otro asunto: el papel dado a los competidores industriales de Gas Natural en el diseño de la operación; el sector había reclamado un tramo destinado específicamente para ellas.

Apertura del mercado

La decisión del Gobierno de abrir el capital de Enagás (ahora 100% de Gas Natural), y que formó parte del decreto de medidas liberalizadoras de junio de 2000, fue provocada en parte por las reiteradas reivindicaciones del sector respecto a la conveniencia de desactivar la influencia de Gas Natural en Enagás. Era un tema que consideraban imprescindible para garantizar la apertura del mercado gasístico. En esta línea, otra meta de los dos últimos años era la entrada en el consejo de administración de Enagás, tema al que ahora parecen renunciar.

Ante esta actitud, medios de Gas Natural consideraban ayer que la decisión de las eléctricas de no acudir a la oferta pública de venta de Enagás no se debe a las condiciones de la operación sino a su política de inversiones, que las ha llevado en los últimos años 'hasta el límite su situación financiera'. Las mismas fuentes se referían a las inversiones que han realizado en negocios como las telecomunicaciones o en países como Brasil e Italia.

Y además añadían que 'otros operadores gasísticos, nacionales e internacionales, sí parecen valorar positivamente la oportunidad estratégica y la rentabilidad económica de participar'. En cualquier caso, estas fuentes subrayaron que 'el diseño de la operación permite que ésta sea un éxito, entren o no entren las eléctricas'. Las fuentes mencionadas recordaron que el Ministerio de Economía ha valorado la OPV como un paso importante para potenciar la competencia en el sector y que la rentabilidad de las inversiones está garantizada. BP, Shell y Cepsa han sido algunos de los operadores que han estudiado la operación, aunque la empresa española ha decidido finalmente no acudir.

Enagás cancelará en los próximos días el préstamo otorgado por Gas Natural y modificará el suscrito con el Banco Europeo de Inversiones, según ha informado la empresa gasística a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Un nuevo préstamo ha sido suscrito conjuntamente con el BBVA, La Caixa y el banco de negocios Goldman Sachs por un importe de 1.000 millones de euros, y servirá para cancelar una línea de crédito que la empresa tenía con su matriz, Gas Natural, por valor de 962 millones de euros.

Las condiciones del nuevo crédito 'mejoran las contenidas en el préstamo anterior'. El nuevo crédito tiene una duración de 364 días, es de tipo variable y con posible cancelación anticipada a voluntad de la empresa.

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El PP pide un nuevo sistema para establecer las tarifas

El Grupo Popular propondrá al Gobierno que revise al menos cada dos años las previsiones de demanda incluidas en el documento de planificación energética para el periodo 2002-2011, elaborado por Economía, según manifestó ayer en el Congreso su portavoz de energía, Luis Gámir. Esta es una de las recomendaciones que el Grupo Popular presentará el próximo lunes en la Subcomisión de Infraestructuras Energéticas. Y aunque la cuestión tarifaria no era objeto de la subcomisión, el Grupo Popular recomienda la creación de una metodología 'objetiva, estable y transparente' para fijar las tarifas eléctricas. Gámir subrayó que las previsiones de demanda contenidas en el borrador son razonables (en las que se prevé un aumento anual del 3,4%), pero añadió que es necesario actualizarlas por la experiencia de anteriores planes energéticos. En su informe, el Grupo Popular pide que se agilicen los trámites administrativos para la construcción de infraestructuras energéticas y reclama 'mayor certidumbre en los plazos de concesión o denegación de las diferentes Administraciones'. Añade que se evalúen los costes de las infraestructuras eléctricas y gasísticas necesarias y, que si es necesario, que se analicen fórmulas de financiación para aquéllas 'en que los costes no justifiquen su aceptación'. El portavoz popular subrayó también la necesidad de abordar las inversiones necesarias en generación y distribución para garantizar el suministro eléctrico. Sobre ese tema, el Grupo Popular recomienda la elaboración de un 'marco indicativo' que oriente sobre el lugar donde se deberían construir las nuevas plantas de generación. El documento se preocupa además por las interconexiones internacionales y recomienda al Ejecutivo que 'se tengan en cuenta las conclusiones de la Cumbre de Barcelona'. Según Gámir, los avances logrados en el Consejo Europeo de Barcelona 'permiten ser mucho más ambiciosos'.