Renovables

La energía solar enfría el recibo del agua caliente

La utilización de energía solar térmica en las viviendas produce ahorros importantes. El coste de la instalación puede amortizarse en un periodo medio de cinco años, dependiendo de la localización geográfica de la instalación. Con el sol como fuente de energía la vivienda puede disponer de agua caliente sanitaria. La energía solar térmica se utiliza también para la climatización de piscinas, como sistema de calefacción por suelo radiante y también para la producción de frío.

Los estándares habituales en este tipo de instalaciones son una producción de 50 litros de agua caliente sanitaria por persona y día a una temperatura de 45 grados. Las instalaciones suelen ir a dar una cobertura del 70%, pues, aunque pueden montarse para ser autosuficientes, en los meses centrales del verano la instalación resultaría sobredimensionada y se estaría perdiendo energía.

Fernando Micó Valdenebro, del departamento comercial de Isofotón, que ha participado en Madrid en el IV Encuentro Nacional sobre la Vivienda organizado por la revista Metros2 el pasado miércoles, estima que la utilización de energía solar térmica para la producción de agua caliente sanitaria en la vivienda produce ahorros económicos que cifra entre un 60% y un 80% anualmente. Micó puso dos ejemplos prácticos: una promoción de viviendas en Málaga integrada por 400 usuarios y una vivienda unifamiliar en Madrid con cuatro ocupantes.

En el primer caso, los 400 habitantes de la promoción de viviendas malagueña consume cada uno de ellos 30 litros de agua caliente sanitaria, lo que eleva a 12.000 los litros consumidos diariamente en dicha promoción. La instalación consta de 88 colectores con una superficie total útil de 165 metros cuadrados. El ahorro económico anual frente a una instalación convencional es del 75%.

La inversión en instalaciones fue en esta promoción de 12 millones de pesetas (72.121,5 euros), de los que 4,5 millones de pesetas correspondieron a una subvención a fondo perdido. El periodo de amortización de las instalación es de 4,7 años.

En Madrid, una familia de cuatro miembros instaló en su chalé dos colectores con una superficie de 3,76 metros cuadrados. El consumo máximo de agua caliente sanitaria en la vivienda es de 200 litros diarios, equivalentes a 50 litros por habitante y día. El coste de la instalación no ha llegado a los 1.803 euros (300.000 pesetas). El ahorro anual es de un 65%. La instalación estará amortizada en un periodo de entre cinco y cinco años y medio. Todas las instalaciones de este tipo pueden obtener subvenciones de entre un 40% y un 50% de su coste. 'Son subvenciones a fondo perdido y suelen tramitarlas las empresas instaladoras. A veces, pueden combinarse hasta dos subvenciones', explicó Micó.

Ayudas a fondo perdido

Los fondos de las subvenciones proceden de la Administración central (a través del Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético) y de las comunidades autónomas, que cuentan con sus respectivos organismos para asuntos energéticos.

Las normativas sobre edificación empiezan a prestar una atención creciente a este tipo de energía. En Barcelona está ya en vigor una ordenanza sobre utilización de la energía solar.

En Madrid, la ordenanza se publicará seguramente antes de fin de año. Entre otros puntos, la ordenanza madrileña obligará a los promotores inmobiliarios a dejar espacios preparados para que puedan instalarse paneles y que se evite la producción de sombras en la cubierta de los inmuebles. También se preparan normativas que obligarán a que los edificios se entreguen con tomas ya instaladas.