Mercado Laboral

Pimentel asegura que España podría alcanzar el pleno empleo en 2008

Pimentel desarrolló hoy una ponencia en el Congreso de AEDIPE, Asociación de Dirección de Personal, que se está celebrando estos días en el Palacio de Festivales de Cantabria en Santander. El ex-ministro indicó que, tomando como referencia la población activa que va a haber en los próximos años y el crecimiento del 2,9% anual establecido en el Plan de Estabilidad realizado por el Gobierno, "si suponemos que el mercado laboral es perfecto, es decir, que a cada oferta de empleo le suceda una demanda, en 2008 habría en España pleno empleo y, a partir de ahí necesitaríamos mano de obra".

Por sectores, indicó que el último en alcanzar pleno empleo según las previsiones, sería el de servicios. Por regiones, Andalucía con más población joven y mayor tasa de paro alcanzará el pleno empleo en 2010 y Aragón lo podría hacer en 2004.

Manuel Pimentel señaló que el 'baby-boom' español se produjo con posterioridad al de Estados Unidos y Europa, entre los años 1960 y 1976. En los años 90, la tasa de natalidad de España cayó estrepitosamente situándose en el último lugar del mundo; esta caída tan estrepitosa, señaló, "va a tener consecuencias que aún no hemos vivido, pero que empezaremos a notar".

Actualmente hay muchas personas entre 40 y 25 años, por eso las empresas españolas no han empezado a notar el descenso de la natalidad, pero dentro de cinco años se van a incorporar al mercado laboral menos personas, dentro de diez aún menos y dentro de veinte muchas menos personas, explicó.

"Esto va a convertir a España en un país de poco desempleo juvenil y las empresas que precisen trabajadores jóvenes van a tener problemas", advirtió Pimentel, quien señaló que ésto también va a tener influencia en el ámbito universitario, dado que las universidades van a competir por alumnos y van a tener que especializarse. En este sentido, destacó que existe un campo de futuro: la formación continua.

Nuevas relaciones de trabajo

Pimentel centró su conferencia en las nuevas relaciones de trabajo, teniendo en cuenta el actual mercado de trabajo, la demografía y la gestión de personas. Así, inició su intervención aludiendo a las dos herramientas con las que actualmente se regulan las relaciones laborales: el Derecho Laboral y la Gestión del Trabajo. En ambos casos, señaló, son herramientas de ámbito interno.

Por un lado el Derecho Laboral que establece la norma que marca la relación entre el empleado y el empleador y que evoluciona en la medida en que lo hacen ambos sujetos. La Gestión del trabajo enlaza con la propia dinámica de la empresa que es la que establece cómo ha de encajar sus recursos humanos dentro de los propios objetivos empresariales.

Sin embargo, destacó, el mercado de trabajo es externo a la empresa, en él no hay una norma que lo regule y ello frente a la cada vez más imperiosa necesidad de emplear personas con un perfil más específico y especializado.

En este sentido, analizó cómo accede ahora una empresa a un perfil muy determinado y, señaló que este acceso se hace a través de los propios empleados, las ETTs o los anuncios en prensa. Porque, afirmó, para los directores de Recursos Humanos es difícil conocer lo que es el mercado laboral; de él, señaló, sólo se conocen las estadísticas: el número de desempleados.

Para Pimentel, el mercado de trabajo se define por personas y el ámbito geográfico, de ahí que podamos decir que "tenemos empresas distintas en un mercado laboral distinto". Un ejemplo de esto, lo puso aludiendo a que en España el paro masculino es distinto al femenino, en algunas regiones el paro masculino está por debajo de la media europea y el femenino por encima, de ahí, señaló que en determinados lugares pueden precisar un perfil de empleado masculino con una formación específica y no encontrar ese perfil dentro de su ámbito geográfico.

Para Pimentel "no existen números, existen personas" y en el tema del mercado laboral hay que tener muy en cuenta el componente personal.

Intermediación

Actualmente se está elaborando el proyecto de ley básica de empleo, que deberá regular la intermediación laboral y facilitar la movilidad geográfica. Según Pimentel es necesario que haya conexión en este ámbito entre las Comunidades Autónomas e, incluso, "debemos aspirar a que haya un mercado internacional, que la intermediación pueda canalizarse por toda Europa, de manera que una oferta de trabajo llegue a cualquier país", señaló.

Para el ponente no se puede admitir el tópico de que en España no hay movilidad geográfica, ya que "los datos indican que seguimos teniendo más emigrantes que inmigrantes". Algunas comunidades Autónomas siguen perdiendo población como Castilla-León, recordó Pimentel, quien señaló que sí hay movilidad y que en el futuro seguirá habiéndola, "aunque se dará en mayor medida en la escala de trabajadores más cualificados de salarios más altos que en los trabajadores de salarios más bajos", auguró.

Finalmente, señaló que la intermediación tiene que ser capaz de buscar empleo teniendo en cuenta los aspectos personales y circunstancias de cada trabajador, lo que implica la búsqueda de casa o tomar en consideración su situación familiar. En este sentido, destacó la demanda social que hay sobre la intermediación y, afirmó, "alguien va a tener que intermediar, bien desde los estamentos públicos, bien desde los privados".