Cumbre de Madrid

Chile confía en que su relación con la UE impulse la región

La ministra chilena de Asuntos Exteriores, Soledad Alvear, declaró ayer en una entrevista concedida a este diario que espera que el acuerdo comercial alcanzado con la Unión Europea 'sirva como ejemplo para otros países y facilite la posibilidad de que Europa alcance un acuerdo con el Mercosur'.

La canciller señaló que el 'gran desafío para los países latinoamericanos es lograr el acceso a los mercados europeos'. Por eso instó a la Unión Europea que no se centre en aportar ayudas económicas, sino en 'abrir las puertas a países que lo único que necesitan para desarrollarse es lograr ese acceso'.

En ese sentido, Alvear explicó que es 'imposible pensar en la apertura comercial de los países pobres', si no se les garantiza un mercado donde poder colocar sus productos. La delegada chilena a la Cumbre UE-Latinoamérica advirtió de que la apertura es la 'única posibilidad de que la globalización sea vista como algo positivo'.

La ministra citó como ejemplo su propio país. Alvear detalló que el 99,5% de los productos industriales de su país tendrán desde el primer año un arancel cero en la UE, lo que 'abre la puerta a pensar en inversiones que de otra manera no se habrían producido'.

Alvear no quiso restarle importancia a la cumbre, aunque de ella no salgan grandes avances. 'El sólo establecimiento del diálogo político al máximo nivel entre la UE y América Latina ya encierra en sí misma una importancia trascendental'.

Sin embargo, Alvear reconoció que el gran error de la Cumbre de Río, celebrada en 1999, 'fue el de preparar una agenda demasiado ambiciosa', con muchos puntos. Por eso, la representante chilena pidió que la cumbre 'se centre en menos temas, lo que permitirá lograr avances más concretos'.