Primera desde 1995

Los sindicatos del metal convocan en Alemania huelga para el próximo lunes

La dirección del sindicato IG Metall confirmó hoy el próximo día 6 como fecha de inicio de la huelga, la primera de este sector desde 1995 y, a su vez, la primera que afecta a ese "land" desde 1984.

Los metalúrgicos de Baden-Württemberg secundaron, con más de un 90% de los votos, la propuesta de huelga lanzada por el sindicato, que reivindica un aumento salarial del 6,5%, frente al 3,3% ofrecido por la patronal.

Los agentes sociales dieron por rotas las negociaciones la semana anterior, tras lo cual IG Metall sometió la votación de la huelga a los trabajadores de este estado y de Berlín/Brandeburgo, donde se pronunciaron a favor del paro por más de un 85%.

Según el reglamento del sindicato, para poder convocar una huelga se debe contar con el apoyo, como mínimo, de un 75% de los trabajadores.

De acuerdo con el programa del sindicato, los metalúrgicos de Berlín y el estado circundante de Brandeburgo -unos 100.000- se sumarán a las huelga en una fase posterior.

IG Metall ha mostrado repetidamente su determinación a llegar hasta el final en su determinación, por encima de las presiones desde la esfera política.

La convocatoria supone un revés para el canciller y presidente del Partido Socialdemócrata (SPD), Gerhard Schroeder, especialmente de cara a las elecciones generales del próximo septiembre.

El conflicto complica su campaña por la reelección, cuando se empezaba a vislumbrar una recuperación económica, tras el largo periodo de debilidad coyuntural, y se confiaba asimismo en un descenso del paro para esta recta final ante los comicios.

El jefe del Gobierno exhortó reiteradamente a los agentes sociales a alcanzar un acuerdo para evitar una huelga en este sector, considerado el motor de la industria alemana. IG Metall ha desoído hasta ahora las llamadas lanzadas desde el SPD, partido tradicionalmente "afín" al sindicato.

Klaus Zwickel, presidente del sindicato, insistió hoy en que la responsabilidad de la huelga es de la patronal, por no haber mejorado una oferta que considera "una provocación".