Galletera

United Biscuit asegura que Fontaneda amenaza el futuro del grupo en España

United Biscuit considera que su objetivo prioritario es velar por la continuidad de su actividad en España y por el mantenimiento de sus 1.100 empleados. 'Y esta estabilidad', aseguró ayer Juan Casaponsa, máximo ejecutivo de la multinacional en España, 'la ponía en riesgo la permanencia de una empresa como Fontaneda, que actualmente está en situación de quiebra y en la que hemos renunciado a ejercer las opciones legales que una situación económica como la que tenía nos permitía haber llevado a cabo'. United Biscuit España es la cabecera de un grupo integrado principalmente por las empresas de la antigua Nabisco. Entre sus marcas se encuentran Royal, Artiach, Marbú, Chiquilín y Apis.

Casaponsa hizo ayer un llamamiento a todas las partes involucradas en el conflicto para restablecer 'un clima de diálogo que permita afrontar los graves problemas de la empresa con serenidad'. United Biscuit ha ofrecido la recolocación de los 211 empleados de Fontaneda afectados por el expediente de regulación de empleo en otras fábricas de la compañía. Adicionalmente asegura que está dispuesta a regalar la fábrica de Aguilar de Campoo (Palencia) y los terrenos que ocupa a la Junta de Castilla y León, al ayuntamiento y a los sindicatos para que continúen con otros procesos productivos.

En paralelo ha propuesto la creación de una fundación a la que aportaría 21 millones de euros que 'genere la creación de empleo en la zona' y la construcción de una nueva planta de conservas cárnicas en Mérida, en la que se invertirían 11 millones de euros.

Ha ofrecido también a los empleados de Fontaneda que opten por el cambio de fábrica, 18.000 euros para cubrir los gastos de traslado, expertos para buscar nueva vivienda, colegios y búsqueda de empleo para los cónyuges. Casaponsa dejó claro que la propuesta en el punto de partida y que eventualmente se podría mejorar en el transcurso de la negociación.

Pérdidas operativas

El ejecutivo de United Biscuit declinó cuantificar el impacto que tendrá en las cuentas de United Biscuit el cierre de la planta de Fontaneda. Sí aclaró que United Biscuit España registró el pasado año pérdidas operativas por valor de 3,2 millones de euros. Fontaneda acumula desde 1997, año en el que la adquirió United Biscuit por 36 millones de euros, unas pérdidas de 20 millones de euros.

Dejó claro que la marca Fontaneda no está en venta, la decisión es mantenerla y traspasar su producción a las plantas que la compañía tienen en Viana (Navarra) y Orozco (Vizcaya), 'la continuidad de la marca es condición imprescindible para mantener el actual nivel de ventas', aclaró. Y dijo que la reestructuración de United Biscuit en España se limita al cierre de Fontaneda, 'no está prevista ninguna actuación ni industrial ni laboral más'.

Casaponsa aseguró no compartir la decisión del Ministerio de Trabajo de inhibirse en la resolución del expediente de regulación de empleo en favor de las autoridades laborales de Castilla y León, 'si esto finalmente se produce, la Junta sería juez y parte en el conflicto'. United Biscuit presentó ante Trabajo el expediente debido a que el recorte de empleo afecta a las tres fábricas de galletas.

'Debido a nuestro compromiso de recolocar en estas plantas a los trabajadores de Fontaneda que lo soliciten, hemos planteado un plan de jubilaciones anticipadas y voluntarias para aquellos trabajadores de Orozco y Viana que estén dispuestos a marcharse. El expediente, por tanto, tiene dimensión nacional', explicó.