Argentina

Repsol cifra en 1.229 millones más el impacto de la caída adicional del peso

La crisis argentina sigue afectando de lleno a los resultados de Repsol YPF. La depreciación continuada del peso ha obligado a la petrolera a volver a evaluar el efecto en sus cuentas y a cifrar el impacto adicional para el balance en 1.153 millones de euros y en 76 millones para los resultados con un dólar a 3,7 pesos. La situación del país austral también es la responsable de la salvedad por incertidumbre en su auditoría, así como de la suspensión del pago del principal de la deuda de Telecom Argentina, oficializada ayer por la operadora.

Repsol YPF se ha visto obligada a evaluar por tercera vez el impacto para sus cuentas de la continuada depreciación del peso argentino. La petrolera contabilizó un saneamiento del balance por 1.450 millones de euros y provisiones por 1.288 millones cuando presentó los resultados de 2001 y así se cerró el ejercicio.

Este cálculo se hizo con un cambio peso/dólar de 1,7, pero la sensibilidad de Repsol a la fluctuación del peso ya fue actualizada el 5 de marzo, con la divisa argentina a 2,2 pesos por dólar. El desplome ha ido más allá. Repsol ha incluido en la convocatoria de junta un nuevo cálculo del efecto sobre los resultados que tendría el descenso del peso hasta su mínimo de 3,7 y que 'consistiría en un saneamiento adicional del patrimonio neto de 1.153 millones y un impacto negativo adicional en la cuenta de resultados de 76 millones'. Ayer, sin embargo, el peso estaba a 2,9 dólares, así que las cifras del hipotético efecto serían menores.

Repsol vuelve así a demostrar que es la empresa española más sensible a la crisis argentina. La petrolera ha tenido que suprimir el dividendo complementario para disponer de 300 millones de euros más con los que hacer frente a una situación que provocó una caída del 58% en el beneficio de 2001 y pérdidas en el último trimestre. Consciente de las incógnitas que todavía quedan por despejar en el país austral, la auditora de Repsol, Andersen, ha incluido en su informe una salvedad por incertidumbre, debido a la exposición de la petrolera al riesgo argentino y a la imposibilidad de cuantificar el impacto que finalmente tendrá en sus cuentas. Esta salvedad es igual a la que consta en las auditorías, también realizadas por Andersen, de Telefónica y Móviles.

La crisis argentina será sin duda uno de los puntos más destacados de la junta de Repsol, que tendrá lugar el 21 de abril. En la asamblea anual, la petrolera se propone aprobar un nuevo plan de opciones sobre acciones para directivos, para el que emitirá obligaciones convertibles por un importe nominal de 162,8 millones. También puede haber novedades sobre el auditor. Repsol ha incluido en el orden del día tanto la posibilidad de reelegir a Andersen como de nombrar uno nuevo.

Pero si los problemas de Repsol en Argentina son acuciantes, más lo son los de Telecom Argentina, la segunda empresa del país. La filial de Telecom Italia y de France Télécom hizo oficial ayer lo que era un secreto a voces: no podrá hacer frente a los pagos del principal de su deuda, que asciende a unos 3.650 millones. La suspensión de pagos es la mayor que se produce en Argentina desde la devaluación el peso y se debe a la caída de facturación producida por el estancamiento económico y por la conversión a pesos de las tarifas dolarizadas de las telefónicas en paridad uno a uno.

Actualmente el Gobierno está renegociando las tarifas que cobran las empresas de servicios públicos en el país y Telecom Argentina ya ha dicho que hará todo lo posible por mantener el pago de los intereses de la deuda. Uno de los socios de la operadora, France Télécom, anunció hace 10 días que no invertirá más dinero en Argentina y dejó a cero el valor de la participación en sus cuentas.