Cambios en el SCH

Botín cambia a Corcóstegui por Sáenz como consejero delegado del SCH

Esta dimisión, pactada el pasado sábado con Botín, ha provocado un nuevo e importante cambio en la cúpula del SCH. Alfredo Sáenz, presidente de Banesto, pasa a ser vicepresidente segundo y consejero delegado del grupo, aunque esta figura pierde un área de poder, Latinoamérica.

Esta división continúa en manos de Francisco Luzón, quien ahora dependerá directamente del presidente y entra en la comisión ejecutiva. Ana Patricia Botín vuelve al día a día de la banca al asumir la presidencia de Banesto. La acción del SCH subió ayer un 0,68%.

El consejo de administración del Santander Central Hispano (SCH), celebrado ayer con carácter extraordinario (se convocó el martes), aceptó la dimisión de Ángel Corcóstegui como vicepresidente primero, consejero delegado del grupo y vicepresidente de Cepsa. A la vez, este consejo acordó los nombramientos de Alfredo Sáenz como vicepresidente y consejero delegado del grupo, y de Ana Patricia Botín-Sanz de Sautuola como presidenta de Banesto ('la joya de la corona', como lo definió el pasado 22 de enero su padre, Emilio Botín), en sustitución de Sáenz.

Pero la salida de Corcóstegui del primer grupo bancario del país lleva aparejados otros movimientos. El presidente del SCH, Emilio Botín, ha querido aprovechar esta salida para realizar todos los cambios que lleva meditando desde el pasado verano, periodo en el que se desató la crisis del SCH y cuya conclusión el banco se encargó de comunicar el pasado 16 de agosto con la salida anticipada del anterior copresidente del banco, José María Amusátegui.

Así, a la vuelta de su hija, Ana Patricia Botín, al día a día de la banca, Botín sorprendió ayer al mercado con el ascenso de Francisco Luzón, director general responsable de Latinoamérica, que a partir de ayer dependerá directamente del presidente y pasa a formar parte de la selecta comisión ejecutiva del SCH.

Este ascenso de Luzón, que tiene bajo su responsabilidad más del 40% del balance del SCH, supone un cambio en los poderes del consejero delegado del grupo, cuya figura vuelve a perder peso, ya que sus funciones se limitan al mercado doméstico, grupo industrial, gestión de activos, banca mayorista y banca al consumo, en la que entra Europa. Ya cuando Emilio Botín se quedó como presidente único del SCH, las funciones del consejero delegado se vieron muy limitadas, dado el peso ejecutivo del presidente y el carácter de Botín, que se implica directamente en el negocio diario del banco. Tanto es así que entre los directivos del banco tiene fama de preocuparse no sólo de las grandes operaciones, sino también de la marcha de cualquier oficina.

'Este carácter ejecutivo de Botín ha sido uno de los detonantes de la salida de Corcóstegui', señalan fuentes del SCH. Otras fuentes que corroboran esta opinión añaden que en los últimos meses una de las quejas más continuas de Corcóstegui era que 'cada vez me encuentro con obstáculos más insalvables'.

Jaime Botín, el hermano menor de Emilio Botín y presidente ejecutivo de Bankinter, también asciende en esta reestructuración de la cúpula del SCH. El hasta ahora vicepresidente segundo asciende en el escalafón y se coloca como vicepresidente primero, puesto ocupado hasta ahora por el consejero delegado. En los estatutos de fusión del Santander con el Central Hispano se señalaba expresamente que en caso de fallecimiento de Emilio Botín sería su hermano Jaime quien le sustituiría al frente del banco, cláusula ésta que finalizaba en 2002. Con este ascenso se vuelve a confirmar este punto.

Con este nombramiento del consejo, Emilio Botín logra resarcirse del sacrificio que realizó el pasado 14 de enero, cuando Jaime Botín abandonó la comisión ejecutiva.

Aunque los cambios en el organigrama del SCH fueron comunicados y aceptados ayer, fue el sábado, justo después de celebrarse la junta de accionistas del SCH, cuando Corcóstegui negoció su dimisión con Botín. 'La junta del sábado pone fin a una etapa y da comienzo a otro ejercicio, el de 2002, y Corcóstegui ha aprovechado el final de un año para presentar su dimisión', comenta un alto directivo del banco, quien recuerda que unos tres días antes de la junta, los responsables del ejercicio de 2001 ya habían firmado y remitido al Banco de España las cuentas del año.

Lo cierto es que Corcóstegui llevaba meses meditando su salida del banco. Las especulaciones sobre su salida se intensificaron el pasado verano, ya que Corcóstegui provenía del antiguo BCH y estaba muy vinculado a Amusátegui y a su amigo Luis Abril, ex director general del grupo responsable de comunicación y que fue cesado en el consejo de administración del banco el pasado 23 de julio, aunque la comisión ejecutiva del banco había decidido su cese 10 días antes.

'La salida de Ángel Corcóstegui del SCH era cuestión de tiempo. No hay que olvidar que a Botín no le duran más de cuatro años los consejeros delegados', señala un alto directivo financiero.

Otras fuentes recuerdan también las diferencias que mantenía Corcóstegui con Francisco Luzón y Ana Patricia Botín. Si bien el nuevo cargo de la hija de Botín se produce por la salida de Corcóstegui, el ascenso de Francisco Luzón ya estaba previsto antes de estos cambios, lo que significaba no sólo quitar más poder a Corcóstegui (Latinoamérica), sino también subir a un directivo con el que Corcóstegui no se entendía.

Una de las tareas inmediatas de Sáenz será elegir a su propio equipo o comisión directiva. Todo hace indicar que ésta pasará de 16 miembros a un máximo de 11.

También se esperan cambios en Banesto. Matías Rodríguez Inciarte, vicepresidente tercero y responsable de la comisión delegada de riesgos, continúa como hasta ahora.