Indemnizaciones

ABB acusa a dos ex presidentes de cobrar un finiquito abusivo

El consejo de administración de ABB acusó ayer a los dos últimos presidentes del grupo, Percy Barnevck y Göran Lindahl de haber incrementado de forma incorrecta las indemnizaciones que les correspondían al abandonar la empresa. El grupo ha decidido reclamarles las cantidades indebidamente cobradas, aunque no quiso cuantificarlas.

Barnevck, al mando del grupo entre 1988 y 1996, y Lindahl, máximo ejecutivo desde ese año hasta 2000, cobraron vía planes de pensiones y otros sistemas de retribución, un total de 154,03 millones de euros (25.630 millones de pesetas). La indemnización más sustanciosa fue la Barnevck, que en total ha ingresado 97,84 millones de euros. Los emolumentos de Lindahl ascendieron a 56,19 millones de euros. El máximo órgano de control político de la multinacional, que acaba de cerrar el peor año de su historia desde el punto de vista financiero, desveló ayer la acusación de forma oficial. El consejo, presidido por Jurgenn Dormann, sostiene que los procedimientos de cálculo de esas indemnizaciones, realizados por anteriores consejos de administración fueron incorrectos. ABB amenaza tácitamente con acudir a los tribunales, aunque afirma que negociará con los implicados y espera que el asunto pueda solucionase de forma amistosa. El grupo matiza que el resto de planes de pensiones de los ejecutivos del grupo cumple con las prácticas internacionales habituales .

Preguntado sobre este escándalo, el actual presidente ejecutivo del grupo, Jorgenn Centermann, declinó dar más detalles.

Percy Barnevck es uno de los ejecutivos de mayor prestigio de la década de los noventa. Hoy día ocupa la presidencia de tres grandes empresas, Investor, el brazo inversor del grupo Wallenberg, AstraZeneca y Sandvik. Ademas es consejero de General Motors.

æpermil;sta no fue la única mala noticia adelantada ayer por ABB. La multinacional ha cerrado 2001 con unas pérdidas netas de 794,6 millones de euros. Todos los ratios financieros caen a excepción de la cifra de negocio, que sube el 3%, hasta 27.284 millones de euros. La cartera de pedidos ha caído el 7%, para situarse en 27.345 millones de euros y el resultado de explotación (ebit) se desploma el 80% y alcanza 318 millones de euros.

La abultada cifra de pérdidas netas se desglosa en un resultado neto negativo antes de extraordinarios de 136,5 millones de euros y pérdidas extraordinarias de 586,5 millones de euros. La mayor parte de esta última cifra proviene de las provisiones realizadas para cubrir las reclamaciones por utilización de amianto en Estados Unidos. Para este año 2002, Centermann prevé la vuelta del grupo a los beneficios, pese a que la cifra de negocio será similar a la del año pasado.