Pacto Estabilidad

El BCE insiste en la necesidad de cumplir el Pacto de Estabilidad en la eurozona

El Banco Central Europeo (BCE) ha insistido en la importancia de que todos los países de la eurozona cumplan con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), eviten un déficit fiscal excesivo y se esfuercen en reducir la deuda pública.

En su boletín mensual de febrero, la entidad, sin citar ningún país concreto, declara que su consejo de gobierno apoya plenamente todas las medidas encaminadas a lograr estos objetivos a fin de que se fortalezca también la credibilidad del pacto.

"Una política fiscal orientada a medio plazo que sea consistente con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento es un factor clave para apoyar un crecimiento económico no inflacionista a largo plazo", escribe la autoridad emisora.

El banco central pone sus esperanzas en que la cumbre de la Unión Europea que tendrá lugar en Barcelona en marzo sirva para encaminar las reformas estructurales esenciales en el mercado laboral y de producción, y que a su vez, éstas fortalezcan el potencial de crecimiento de la eurozona.

Alemania y Portugal han evitado ser amonestados oficialmente por la Comisión Europea por el elevado déficit de sus presupuestos, que según estipula el PEC, no puede superar el 3% del Producto Interior Bruto (PIB).

En el caso de Alemania, que logró evitar la reprimenda oficial tras las fuertes presiones ejercidas sobre la Comisión Europea por su canciller, Gerhard Schroeder, el déficit se situó en 2001 en el 2,7% y este año podría sobrepasar el techo impuesto por Bruselas si el crecimiento económico no despega.

Por otra parte, el banco emisor considera que la inflación será contenida y que durante este año se situará cómodamente por debajo del techo del 2% que impone el BCE para salvaguardar la estabilidad de los precios.

"En los próximos meses, salvo imprevistos, la inflación anual debería descender, entre otras razones, debido al retroceso del incremento pasado de los precios de la energía y los alimentos", indica el informe mensual.

Agrega que "hasta ahora no hay pruebas de un impacto alcista de los precios que haya sido generado por la transición al euro en efectivo" y que hay razones para creer que la introducción de los billetes y monedas de euro fortalecerá la competencia, apoyando así el mantenimiento de la estabilidad de los precios.

Con todo, la entidad previene que puede haber movimientos erráticos del índice de inflación a comienzos de este año.

La subida de los precios

Según estimaciones provisionales de la oficina de estadística comunitaria Eurostat, los precios subieron en enero un 2,5%, frente al 2,1% de diciembre pasado, y a una media del 2,7% para el conjunto de 2001, un 0,3% más que en 2000.

Tal como ya hizo en su última reunión del 7 de marzo en Maastricht (Holanda), el consejo de gobierno del BCE advierte de que si continúa el fuerte ritmo de crecimiento de la masa monetaria, podría ser necesaria una nueva valoración de su evolución, especialmente si se produce una recuperación económica.

Los analistas han interpretado esta advertencia como un mensaje en clave para una futura subida de los tipos de interés, actualmente en el 3,25%, si persiste el fuerte crecimiento de la masa monetaria, que el BCE ha atribuido a factores transitorios, como el elevado grado de incertidumbre en los mercados financieros.

El instituto europeo cree, por otra parte, que la evolución de los mercados financieros refleja las expectativas de que la actividad económica "cobrará dinamismo en los próximos meses" y que "se producirá una recuperación del crecimiento económico", cuyo grado e intensidad se desconocen.

Respecto al tipo de cambio del euro en enero y comienzos de febrero, el BCE observó una ligera depreciación respecto al dólar, debida principalmente a la evaluación positiva que han hecho los mercados sobre las perspectivas de crecimiento económico en EEUU comparado con el resto del mundo.

La moneda europea se cambiaba hoy en Francfort a 0,8717 dólares, un 2,50% menos que el 2 de enero, el primer día laborable de 2002.