La inflación de los Doce escala hasta el 2,5% con la llegada del euro
Bruselas advierte que aún es pronto para calibrar el efecto de la introducción de la nueva moneda en los precios, ya que hay otros factores que han podido incidir también en el aumento del IPC. No obstante, reconoce el efecto inflacionista del redondeo de los precios en el área.
Poco a poco se va haciendo realidad el temor de las asociaciones de consumidores que llevan denunciando desde hace semanas una fuerte subida de los precios con la llegada del euro. El último dato lo ofreció ayer la oficina estadística de la UE, Eurostat, que cifró en 2,5% la tasa interanual registrada por el IPC en enero en el conjunto de la zona euro, cuatro décimas más que en diciembre.
Aunque el dato es aún preliminar -la cifra definitiva la ofrecerá Eurostat el 28 de febrero- la subida es una de las mayores cosechadas en un solo mes. De confirmarse el 2,5% -el dato preliminar suele ser similar al definitivo-, la inflación se habría alejado en enero del objetivo establecido por el Banco Central Europeo (BCE) como garantía para la estabilidad de precios, cifrado en el 2%. Son pocos los países que, hasta ahora, han ofrecido datos sobre la evolución de los precios en enero. En Italia, según publicó ayer el instituto oficial, el IPC armonizado permaneció estable en enero, en el 2,4%. En Alemania, en cambio, los precios aumentaron un 0,9%, situando la tasa interanual en el 2,2%, según los datos de la Oficina Federal. En España, el dato oficial lo ofrecerá el Instituto Nacional de Estadística (INE) el 22 de febrero. Algunas organizaciones de consumidores como la OCU ya han hecho públicas algunas estimaciones, en las que cifran en más de un punto el aumento de los precios en ese mes.
Opinión pública
Ante la proliferación de informaciones que achacan al euro el fuerte repunte de los precios en enero, la Comisión Europea se vio obligada ayer a emitir un comunicado en el que intentaba tranquilizar a la opinión pública. Bruselas estima que el aumento de los precios en enero 'no necesariamente' se debe a la introducción de la nueva divisa y, en cualquier caso, aún no se disponen de datos suficientes para establecer relaciones 'concluyentes'.
Gerassimos Thomas, portavoz del comisario de Asuntos Monetarios, Pedro Solbes, advirtió ayer que hay 'varios factores', entre ellos, la subida de tarifas públicas (transportes, servicios postales, suministro de agua) que ponderan alrededor de un 40% en la formación del IPC, que no están relacionadas con la introducción del euro y que podrían haber tenido un impacto en la inflación de enero.
Las inclemencias meteorológicas, la inclusión de servicios financieros, el aumento del IVA en Holanda o de algunos impuestos y tasas medioambientales en Alemania también han podido influir en la inflación, añadió. En España, el dato de enero coincidirá con un cambio metodológico en la medición de los precios, que incluye una nuevo año base (año 2001 frente a 1992, que es con el que se operaba hasta ahora).
No obstante, y a pesar de estas matizaciones, Thomas reconoció ayer que 'existe la posibilidad de un pequeño efecto sobre los precios', derivado del proceso de redondeo al alza con el euro.
En España, el vicepresidente económico, Rodrigo Rato, ya ha advertido que sólo por la subida de impuestos que entró en vigor el pasado 1 de enero, la inflación de dicho mes puede haber aumentado cinco décimas, del 2,7% al 3,2%.