El Gobierno británico ficha al primer ejecutivo de Ford para Railtrack

El Gobierno británico ha nombrado al actual consejero delegado de la filial de Ford en el Reino Unido, Ian McAllister, como nuevo presidente de la nueva empresa que sustituirá a Railtrack, la operadora de los ferrocarriles que el pasado septiembre se declaró en suspensión de pagos.

Su tarea más urgente será la elaboración de un plan que convierta a Railtrack en una sociedad mixta, con participación de las compañías que explotan los ferrocarriles, las empresas de carga, los sindicatos y la asociación de pasajeros.

Railtrack es la sociedad privada que heredó de la antigua compañía estatal British Rail la red nacional de ferrocarriles y estaciones cuando ésta fue privatizada en 1996. De momento se encuentra bajo la administración judicial de la consultora y auditora Ernst & Young.

El Ministerio de Comercio británico ha ofrecido a McAllister la presidencia de Railtrack sin remuneración hasta que el proyecto esté finalizado y aceptado por todos los sectores participantes, según fuentes cercanas al Gobierno.

McAllister ha trabajado durante 37 años con Ford, pero uno de sus colaboradores afirmó que a pesar de carecer de experiencia en el sector del ferrocarril, puede aprovechar los prolongados años que lleva en una industria altamente competitiva como es el sector automovilístico donde prima la satisfacción del cliente.

La compañía de ferrocarril privatizada en 1998, fue declarada en suspensión de pagos el pasado mes de octubre, con una deuda acumulada de 860.000 millones de pesetas.

Previamente, el Gobierno había cortado las ayudas económicas a la compañía. La administración judicial fue encomendada a Ernst & Young.

Railtrack llegó días más tarde a un acuerdo con el Gobierno británico para recibir 589 millones de euros (unos 98.000 millones de pesetas) como indemnización a sus accionistas, después de la retirada por sorpresa de las acciones de la sociedad de la Bolsa de Londres.