El colapso de Enron desestabiliza los mercados eléctrico y financiero

La retirada de la OPA de Dynegy ha colocado a Enron al borde del colapso y los inversores creen que suspenderá pagos de manera inminente. Si esto ocurre, se tratará de la mayor suspensión de pagos de la historia de EE UU y ello amenaza con desestabilizar los mercados de energía y financiero.

Los inversores de Wall Street están convencidos de que el gigante de la energía Enron Corporation protagonizará en cualquier momento la mayor suspensión de pagos de la historia de Estados Unidos.

El grupo, que tiene declarados activos por valor de 47.300 millones de dólares, acumula deudas de 15.000 millones de dólares. Su suspensión de pagos superaría la presentada por Texaco, con 35.900 millones de dólares en activos, en el año 1987.

Enron avisó ayer de que puede que no pague los dividendos anunciados para "preservar el valor del negocio principal" del grupo. Además, en Londres, la filial europea ha sido colocada bajo la administración de PricewaterhouseCoopers, una medida similar a la suspensión de pagos y que protege las actividades del grupo de los acreedores.

Dynegy, que retiró el miércoles su oferta de compra de Enron, insiste en que los 1.500 millones de dólares inyectados por su accionista ChevronTexaco le dan derecho a mantener su participación en el gasoducto Northern Natural Gas Pipeline. Sin embargo, la dirección de Enron ha dicho que tiene que estudiar este asunto.

Una bancarrota de Enron amenaza con desestabilizar tanto a las empresas del sector de energía que hacen negocios con ella (firmas como RWE y American Electric Power pueden perder millones de dólares) como a sus múltiples acreedores e inversores (JP Morgan Chase, Citigroup, ABN Amro, etcétera). De ahí que muchas de las entidades, sobre todo en el sector financiero, hayan estado presionando a las agencias de calificación de riesgo para intentar evitar (sin éxito) que los bonos de Enron fueran catalogados como "basura".

Además, ello agravará las ya cuantiosas pérdidas de los accionistas y tenedores de bonos del grupo. Y seguramente se saldará con miles de despidos en todo el mundo.

La sensación de alarma es palpable en los comunicados emitidos ayer por algunas de estas firmas para tranquilizar a sus respectivos accionistas y socios comerciales.

La eléctrica Duke Energy dijo que está "dando pasos para reducir su exposición" a Enron, que en estos momentos asciende a unos 100 millones de dólares.

La firma Northern Border Partners, que tiene participaciones en varios activos de Enron, también emitió ayer un comunicado diciendo que espera que la crisis de este grupo "no tenga efectos materiales" sobre sus inversiones. Así y todo, avisa que "es demasiado pronto para determinarlo con certeza".

La alarma también empieza a ser palpable en los círculos políticos de Washington DC. El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Tom Dashle, pidió ayer que se abra una investigación para determinar los motivos de la crisis y saber si causará daños al mercado eléctrico.

En España Enron está asociada con Torreal (Juan Abelló) y tiene previsto construir dos centrales de ciclo combinado.