La OCDE recomienda a Francia que acometa reformas en pensiones y empleo

En un informe sobre la economía francesa divulgado ayer, la OCDE señala que tras un periodo de crecimiento generador de empleo y en el que han dado fruto los esfuerzos de saneamiento presupuestario.

Francia debe realizar reformas estructurales "indispensables" en materia de pensiones y empleo, además de continuar la apertura a la competencia de una serie de sectores, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

En un informe sobre la economía francesa divulgado ayer, la OCDE señala que tras un periodo de crecimiento generador de empleo y en el que han dado fruto los esfuerzos de saneamiento presupuestario, privatización y reducción de la inflación, la actividad se ha ralentizado "claramente" este año y el paro vuelve a subir.

Aunque "de momento el consumo de los particulares provee una base al crecimiento", advierte de que el futuro "carece de visibilidad" a corto plazo y la coyuntura podría permanecer débil.

La OCDE prevé un crecimiento del producto interior bruto francés del 2% este año, del 1,6% en 2002 y, con un relanzamiento esperado en el segundo semestre del año próximo, de un ritmo cercano al 3% en 2003. Pero estos cálculos están sujetos a circunstancias "excepcionales", en particular en lo que se refiere a la confianza de los empresarios y de los consumidores, que podría deteriorarse más de lo previsto.

El indicador que mide la confianza de los industriales cayó este mes al nivel más bajo desde 1994, según informó el Instituto Nacional de Estadística (Insee) de Francia. La OCDE señala que en las condiciones actuales el Gobierno no debe abandonar el control del gasto, pero tampoco tratar de compensar la reducción de la recaudación fiscal ligada a la ralentización económica.

Aunque ello ocasionará un déficit presupuestario un poco más alto a corto plazo, "el objetivo del reequilibrio del presupuesto en 2004 no debe ser puesto en entredicho", advierte la organización. La ralentización económica actual recuerda de forma oportuna "la importancia de las reformas estructurales", indispensables para afrontar los problemas de las pensiones y para alcanzar el objetivo del pleno empleo.