El Nasdaq acusa la tensión y el Dow Jones se mantiene
La apatía sigue bien instalada en los mercados estadounidenses. La tercera oleada de ataques contra Afganistán aportó pocas novedades. La incertidumbre sobre la acción militar y el temor por la temporada de anuncios de resultados que se avecina hicieron mella en los inversores. Una decisión judicial contraria a Microsoft (-6%) fue la excusa para vender valores tecnológicos. El Nasdaq cayó el 2,23%, y el Dow Jones, un 0,17%.
La nueva economía rompió ayer la racha de ascensos. Después de cinco días consecutivos de ganancias, los inversores decidieron realizar beneficios y apostar por otros sectores penalizados recientemente. El Nasdaq retrocedió un 2,23%, con lo que cerró en 1.570,2 puntos. El Dow Jones, por su parte, limitó el descenso al 0,17% gracias a los avances en las farmacéuticas y banca. Finalizó en 9.052,44 puntos. El volumen de negocio, una vez más, fue moderado.
Varios focos de inestabilidad siguen atenazando a los inversores, casi un mes después de los atentados terroristas. A pesar de la mejoría de las dos últimas semanas, los índices siguen registrando pérdidas desde aquel fatídico 11 de septiembre. En ese periodo, el Dow ha descendido un 5,76%, y el Nasdaq, el 7,38%.
A la espera de resultados
El inicio de los ataques militares contra Afganistán no han hecho más que acentuar la inquietud. Así, cualquier acto o declaración es magnificado e interpretado como un potencial origen de inestabilidad. Las amenazas de Bin Laden sobre nuevos atentados, la advertencia de Bush de que se reserva el derecho a atacar otros países o los casos de ántrax detectados en Estados Unidos han socavado la confianza, cada día más deteriorado.
"Los riesgos geopolíticos han aumentado después de que EE UU indicara a la ONU que la guerra contra el terrorismo puede extenderse a otros países. Irak está en el punto de mira y, dado su potencial militar, no puede descartarse un recrudecimiento del conflicto", afirman los analistas de BNP Paribas.
Como telón de fondo, el comienzo inminente de la presentación de resultados empresariales, que todavía no incluirán en su totalidad los efectos de los atentados sobre la confianza de los consumidores. En este sentido, los inversores permanecerán atentos al dato preliminar de confianza de la Universidad de Michigan en octubre y y ventas minoristas en septiembre, que se conocerán el viernes.
A pesar de no reflejar el impacto de los ataques terroristas, los expertos auguran un tercer trimestre de menores beneficios. Según Thomson Financial, lo resultados de las empresas del S&P 500 caerán una media del 21%, la peor evolución trimestral en más de una década. De ser así, este año se cerraría con cuatro trimestres de bajadas en los beneficios.
En este ambiente de espera, un fallo judicial contrario a Microsoft fue utilizado durante la sesión como pretexto para forzar las ventas en el sector tecnológico. La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó ayer una apelación presentada por el fabricante de sistemas operativos, dentro del caso antimonopolio al que se enfrenta. El valor retrocedió un 6% y fue el principal lastre tanto del Nasdaq como del Dow Jones.
Caen los semiconductores
El gigante de software arrastró en su caída a los fabricantes de microprocesadores, que hicieron una pausa en su reciente escalada. Intel, Cisco y Applied Materials fueron algunos de los valores perjudicados.
Mientras tanto, el fabricante de teléfonos móviles Motorola bajó un 3,85% como anticipo a la publicación de sus resultados, que se esperaban para después del cierre de la sesión.
En el lado de los avances volvieron a situarse las compañías de electrónica para la industria de defensa, así como las biotecnológicas. El ambiente bélico y el temor a una guerra bacteriológica ha impulsado a compañías relacionadas, directa o indirectamente, con la investigación epidemiológica. Empresas de sistemas de detección de agentes contaminantes, como Cepheid o Orasure, registraron fuertes ganancias. La primera escaló un 86%. Otras compañía biotecnológicas de mayor peso, como Immunex o Genzyme, también fueron aupadas.
Entre los valores tradicionales, avanzaron las compañías industriales, como Alcoa o 3M, después de las pérdidas registradas la sesión anterior. La banca también recuperó posiciones y cerró al alza por primera vez esta semana, a pesar del anuncio Credit Suisse First Boston, que comunicó que despedirá a 2.000 empleados.