Los líderes palestinos piden calma e intentan parar la violencia interna
Los distintos líderes palestinos pidieron calma a la población, después de que los ataques aéreos de Estados Unidos contra Afganistán desataran el pasado lunes una jornada violenta interna. En un intento por apaciguar la violencia, las autoridades mantuvieron ayer cerradas las escuelas y universidades en la franja de Gaza, donde dos personas murieron y más de un centenar resultaron heridas en enfrentamientos entre policías palestinos y seguidores del terrorista islámico Osama Bin Laden.
Los choques de Gaza reflejaron la división que existe entre el presidente de la Autoridad Palestina, Yasir Arafat, quien quiere evitar un antagonismo con Estados Unidos en estos momentos, y los militantes islámicos para quienes Bin Laden es un héroe por desafiar a Occidente.
Arafat intenta que no se repita el regocijo que se demostró en al menos tres zonas palestinas tras los atentados contra las Torres Gemelas y el Pentágono.
Los líderes de las principales facciones palestinas, entre ellas la organización de Fatah de Arafat y su principal rival, Hamas, se reunieron durante la madrugada de ayer y acordaron mantener la paz y buscar la unidad palestina.
"Estos incidentes no de-ben repetirse y deberían tomarse todas las medidas necesarias para calmar la situación", explicó ayer Zakaria al-Agha, miembro del comité ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).
La Autoridad Palestina, que condenó los atentados en Estados Unidos, añadió que Bin Laden no tiene derecho a utilizar la lucha de los palestinos para justificar la violencia. Un millar de palestinos, que participó el lunes en una manifestación a favor de Afganistán, pidieron ayer a Arafat la liberación de los manifestantes detenidos por la policía.