Aznar levanta el veto a la ecotasa europea tras la interconexión eléctrica
El Gobierno español va a levantar el veto a la directiva europea sobre fiscalidad de la energía que mantenía como represalia por la negativa francesa a avanzar en la liberalización del sector. La presidencia belga de la UE amenaza a España con excluirla en diciembre de la lista de países que se incorporarán al proyecto de armonización. Fuentes próximas a La Moncloa aseguran, sin embargo, que ha sido la decisión de París de cuadruplicar la potencia de interconexión a través de los Pirineos lo que ha superado el bloqueo.
Bernardo de Miguel Bruselas
El Gobierno de José María Aznar había supeditado cualquier avance en la armonización fiscal del consumo energético a la liberalización del sector, estancada desde hace meses por culpa del Gobierno francés. El ministro de Economía, Rodrigo Rato, afirmaba en junio que ese proyecto "sólo tiene sentido en el marco de un mercado interior que funcione".
"No siendo éste el caso de una gran parte de las políticas energéticas", zanjaba el también vicepresidente segundo del Gobierno, "el interés o la racionalidad de hacerlo, pues no acabamos de entenderla". Las tornas han cambiado desde entonces, según reconocen fuentes próximas a La Moncloa, gracias, sobre todo, al reciente compromiso de Electricité de France (Edf) de multiplicar por cuatro, en un plazo de 10 años, la capacidad de interconexión entre la red eléctrica francesa y la española (sólo 1.000 megavatios/hora en la actualidad).
La presión de Bélgica, que pasará a España el testigo de la presidencia comunitaria el 31 de diciembre, también ha podido ser un elemento determinante en el cambio de actitud. El ministro belga de Finanzas, Didier Reynders, insiste una y otra vez en que la cumbre final de su presidencia planteará un ultimátum a los países que se nieguen a avanzar en la armonización fiscal de la energía.
Bélgica, con un Gobierno de coalición del que forma parte el Partido Ecologista, planteará entonces la posibilidad de una Europa de dos velocidades para el tema energético, dejando atrás a los países que se resistan a la armonización.
Avances
Madrid admite ahora que su batalla no apuntaba tanto a la liberalización teórica del mercado como a incrementar la posibilidad fáctica de comercio entre los dos Estados, según explican las fuentes consultadas. "Lo que queremos es que nuestras empresas puedan operar en el mercado francés, como Edf lo hace en nuestro país". En 1999, Francia exportó 66.668 gigavatios/hora, frente a los 5.905 de las eléctricas españolas.
La armonización fiscal del consumo energético es un viejo proyecto comunitario que data de 1997. La idea de extender a todas las fuentes de energía la actual coordinación de las políticas fiscales sobre el consumo de carburantes se topó desde el inicio con la reticencia de España.
El Ministerio de Economía insiste en el riesgo inflacionista que comporta un incremento impositivo en los países de la convergencia (España, Irlanda, Portugal y Grecia), cuya industria precisa aún un fuerte consumo energético. Rato ha exigido a la Comisión Europea un estudio sobre el posible impacto en el índice de precios al consumo de ese incremento.
La propuesta original de la Comisión Europea, presentada por el entonces comisario de Fiscalidad, Mario Monti, preveía para España un aumento del 6% en el precio de la gasolina sin plomo y del 7% en el gasóleo. La nueva directiva obligaría además a España a elevar los impuestos sobre la electricidad, el carbón y el gas natural. Pero la Comisión Europea, que enmarca su iniciativa con consideraciones de carácter no sólo medioambiental, sino también de disminución de la presión fiscal sobre las rentas del trabajo, ofreció a cambio un IVA reducido para las actividades que exijan la utilización de la mano de obra intensiva. Desde el 1 de enero de 2000, peluquerías, talleres de reparación de calzado y bicicleta o los servicios de asistencia a domicilio pueden beneficiarse de esa reducción si así lo deciden los Estados miembros. El actual comisario de Fiscalidad, Frits Bolkestein, revisará a finales de 2002 el impacto de esa medida para pronunciarse sobre su extensión o ampliación.
Rodrigo Rato ya ha presentado su lista de peticiones al comisario. Durante la reunión informal de los ministros de Economía de la UE en Lieja, el pasado 22 de septiembre, Rato defendió el IVA reducido para el consumo de butano y los peajes de las autopistas. Sólo hacía 24 horas que su colega de Hacienda, Cristóbal Montoro, había anunciado el incremento del IVA en ambas actividades hasta el 16% ante las exigencias de la CE, en el primer caso, y del Tribunal de Luxemburgo, en el segundo.
Bolkestein adelantaba, al final de esa reunión, una valoración de urgencia: "Cual-quier nueva disparidad en los tipos de IVA sólo servirá para dañar el mercado interior".
Sacrificio de la comisaria
El proyecto de la comisaria europea Loyola de Palacio de proceder a la apertura total del mercado europeo de gas y electricidad antes de 2005 puede ser otra víctima del cambio de rumbo del Gobierno de Aznar. El proyecto de la comisaria ya descarriló en la cumbre de Estocolmo (marzo de este año) ante la alianza franco-alemana para impedirlo.
La próxima cumbre de Barcelona, en la primavera de 2002, debía ser la cita más idónea para relanzar el debate. Pero ahora perderá a uno de sus adalides más combativos. El secretario de Estado para la UE, Ramón de Miguel, ya ha indicado que la liberalización energética no constituye una prioridad de la presidencia española de la UE.