Los sindicatos endurecen su postura y exigen más datos del ajuste de Opel

De momento no se negocia. Ayer estaba previsto que los sindicatos de Opel y la dirección de la empresa iniciaran las conversaciones para aplicar el plan Olympia de reestructuración de la empresa fábrica a fábrica pero no hubo principio de acuerdo. Los sindicatos exigieron a la dirección información más precisa para continuar un diálogo ahora más complicado. Se espera que las negociaciones se retomen en dos semanas.

Los representantes de los trabajadores de Opel, reunidos en el llamado Foro Europeo de Empleados, firmaron el lunes 1 de octubre un acuerdo marco en el que se fijan las grandes líneas del futuro de Opel. En el documento se hace mención a los recortes de producción (350.000 vehículos anuales, un 15% menos que lo producido el año pasado), las modalidades de reducción de plantilla, la política de subcontratación, el incremento de la productividad y flexibilidad y las estrategias de negocio.

Estos puntos están en la línea de las propuestas hechas por la empresa en agosto como medidas necesarias para volver a los beneficios en 2003. El acuerdo central consiste en que la empresa se compromete a no cerrar ninguna planta y a no despedir a nadie, a cambio de que los trabajadores acepten la reestructuración.

Pero el siguiente paso ha complicado las cosas. En principio, las negociaciones sobre cómo se distribuirán los recortes en las 13 fábricas europeas debían comenzar ayer mismo, durante la asamblea general del Foro Europeo de Empleados reunida en Rüsselsheim, sede central de Opel. Sin embargo, a juicio de los representantes de los comités de empresa, General Motors, matriz de Opel, no ha facilitado suficiente información que posibilite a los sindicatos tomar posiciones. "Hasta ahora, sólo hay propuestas parciales. Lo que necesitamos es el planteamiento global para todas las factorías", afirmó Klaus Franz, presidente del comité de empresa en Alemania.

Tanto Franz como un portavoz de la empresa insistieron en que las negociaciones no se han roto, sino que sólo se han postergado. "Se retomarán en las próximas dos semanas", afirmó un portavoz de Opel.

Franz evitó entrar en detalles sobre cómo la reestructuración podría repercutir en la planta de Zaragoza. "Teniendo en cuenta que ya se ha decidido construir allí una nueva camioneta, soy muy optimista", afirmó. En la planta zaragozana las impresiones son similares y se espera que el próximo viernes pueda haber avances sobre el futuro de Figueruelas ya que está prevista la visita de los directores de fabricación y personal de GM Europe.

 

Citroën reducirá la producción

en Vigo

El centro de producción del grupo PSA Peugeot Citroën de Vigo reducirá este año su producción en 7.400 unidades para adecuar la fabricación a la demanda, según informó ayer la empresa. La decisión de la compañía, ya comunicada al comité de empresa, se traduce en un ajuste que supone la paralización de la actividad de la fábrica los sábados y las noches de los domingos hasta fines de año.

La automovilística francesa explicó mediante un comunicado que los turnos del fin de semana se programaron para atender la fuerte demanda y añadió que la situación actual del sector y de la economía en general han obligado a modificar el plan inicial. La decisión de paralizar parcialmente la producción que se aplicará inmediatamente "no tendrá incidencia sobre la plantilla".

El director de la fábrica, Javier Riera, señala en el comunicado que "la demanda es algo sensible a los acontecimientos y la situación económica", a lo que añade que "en los centros de producción debemos ajustarnos a ella de forma inmediata". A su juicio, no llevar a cabo esta medida "comprometería seriamente nuestro presente y futuro, pudiendo acarrear ajustes mucho más fuertes que el que acometemos ahora". Ford, Renault y Nissan son algunas de las marcas que ya han anunciado recortes de producción similares.