La caída del paro se estanca en los últimos 12 meses

El número de parados inscritos en las oficinas del Instituto Nacional de Empleo (Inem) aumentó en septiembre 29.544 personas, con lo que la cifra total de desempleados se fijó en 1.488.551 personas, un 2% más que el mes anterior. La desaceleración de la caída del desempleo se ha agudizado, ya que en los últimos 12 meses el paro sólo se redujo en 12.838 personas, un 0,86% menos, lo que supone prácticamente un estancamiento de este indicador. Otro dato negativo fue que en septiembre se registraron 84.191 contratos menos que hace un año.

El Ministerio de Trabajo asegura que la incertidumbre creada por los atentados terroristas ha afectado también el mercado de trabajo español. æpermil;sta fue la principal justificación dada ayer por el secretario general de Empleo, Juan Chozas, para explicar que la desaceleración de la caída del paro, que venía registrándose en este año, se haya agudizado más de lo esperado en septiembre. Esto ha agravado, a su juicio, la desaceleración económica que ya venía afectando al mercado laboral en los últimos meses.

Pese a que la subida del paro en el mes pasado (29.544 personas) fue levemente inferior al incremento medio registrado en los últimos 15 años (34.297 desempleados), la caída del desempleo en los últimos 12 meses prácticamente se ha estancado, ya que en ese periodo el número de parados sólo disminuyó 12.891 personas. Esto representa una reducción del desempleo de un 0,86% frente a tasas interanuales de disminución del paro del 5,7% registradas en 2000 o del 12,6% en 1999. Asimismo, el aumento del paro en septiembre del año pasado también fue considerablemente inferior, al aumentar 13.836 parados.

Aún teniendo en cuenta este escenario, el número total de parados ascendía a finales del mes pasado a 1.488.551, la cifra de paro registrado menor desde 1980 y la tasa de desempleo se situó en el 8,81%, la más baja en este mes desde 1979.

Septiembre, sin embargo, ha arrojado otro dato negativo en mercado de trabajo. Se trata de la caída de las colocaciones, ya que en dicho mes se registraron 1.130.641 contratos, 48.181 contratos menos que en septiembre de 2000, lo que representó una caída del 7%.

Los fijos no despegan

De este total de contratos, la mayoría (1.032.641) fueron de carácter temporal, y los 98.000 restantes, indefinidos. Esto supone que los contratos fijos siguen también estancados en el 8,6% del total, cifra que no termina de despegar en los últimos meses pese a las medidas de la reforma laboral de marzo para fomentar el empleo estable. Además, esta cifra refleja un descenso del número de contratos fijos de 9.027, un 8,43% menos que en el mismo mes del ejercicio precedente.

Sin embargo, Chozas aseguraba ayer que "aún es pronto para tachar esta reforma de fracaso" y prefirió resaltar que desde marzo pasado se han registrado 540.786 contratos fijos bonificados al amparo de dicha reforma, un 6,5% más que en el mismo periodo del año anterior.

El incremento del paro se registró en su totalidad los sectores de servicios, donde subió 27.813 personas, un 3,4% más, como consecuencia del término de la temporada estival; en el colectivo de personas sin empleo anterior, que aumentó 10.688 desempleados, un 4,7% y en la agricultura, donde se incrementó el paro 1.271 personas, un 3,4%.

Por el contrario, en septiembre el paro bajó, como es habitual en este mes, en los sectores de industria y construcción, donde el desempleo bajó 2.819 y 7.409 personas, respectivamente. Esta bajada es producto, una vez más, de la recuperación de los empleos que se dieron de baja en estos dos sectores en el mes de agosto, como consecuencia de la conducta fraudulenta de numerosos empresarios de la industria y, sobre todo la construcción, que extinguen los contratos de sus empleados en agosto para que sea el Inem quien les pague el salario en el mes de vacaciones.

Todas mujeres

Un tercer elemento negativo del comportamiento del paro el mes pasado ha sido que la totalidad del incremento del desempleo se ha producido entre las mujeres. Así, en septiembre el desempleo masculino se redujo 378 trabajadores, mientras que el femenino creció 29.922 mujeres. De esta forma, la tasa de paro de los hombres queda en el 5,73% y la de las mujeres en el 13,39%. En términos interanuales el paro subió 1.397 hombres y bajó 14.288 mujeres. Por comunidades autónomas, el desempleo cayó en cuatro de ellas, encabezadas por Cataluña, con 829 parados menos y la Comunidad Valenciana, con un descenso de 331 desempleados; mientras que el paro subió en las 13 restantes, siendo Andalucía donde más aumentó, 11.401 parados más, y Castilla y León (4.313).

Por otra parte, la tasa de paro en los países de la zona euro se mantuvo en el 8,3% en agosto, mientras que en el conjunto de la UE quedó estable en 7,6%, según Eurostat. La tasa de paro más baja fue la de Holanda (2,2%) y la más alta la española, un 13%.

 

Trabajo teme que los datos empeoren en octubre y noviembre

El Gobierno no sabe en qué grado se va a ver afectado el mercado laboral español por la desaceleración económica mundial, agravada por la crisis desatada tras los atentados terroristas del pasado 11 de septiembre en Estados Unidos, pero se teme lo peor. El secretario general de Empleo, Juan Chozas, auguró ayer que aún quedan por venir los meses de peor comportamiento del empleo, que son tradicionalmente octubre y noviembre, si bien confió en que en diciembre se recupere algo este indicador. No obstante, esta perspectiva nada halagüeña induce a pensar que este año 2001 podría arrojar a finales de diciembre un incremento del desempleo en tasas interanuales, algo que no ocurre desde 1994. A partir de entonces la tasa de desempleo ha ido descendiendo ininterrumpidamente desde los 2.647.000 parados registrados a finales de ese año a 1.488.551 actual.

Pese a estos temores, Chozas quiso quitar hierro a estos negros augurios para el empleo asegurando que la subida del paro en septiembre es más que normal, por el término de la temporada estival y por las nuevas incorporaciones al registro del Inem, de todas aquellas personas que terminan sus estudios y se muestran en disposición de trabajar.

Ante el temor de que se produzca una avalancha de despidos como instrumento de los empresarios para hacer frente a la crisis, Chozas llamó a la responsabilidad de las empresas para que no recurran a este método, pero, en definitiva, dijo que "los despidos están dentro de la normalidad de las empresas".