Las telefónicas mundiales se coordinan para evitar el colapso de la red en EE UU

Las operadoras de todo el mundo han tomado medidas para evitar el colapso de las redes en las zonas afectadas por el ataque terrorista. El llamamiento a que las conexiones con origen o destino a Washington y Nueva York se hagan sólo en situaciones "desesperadas" ha sido casi unánime y las principales compañías están regulando el tráfico para limitar la saturación. Pese a todos los esfuerzos, la congestión ha estado a la orden del día, sobre todo el martes, una jornada que pulverizó todos los récord históricos de volumen.

El volumen de tráfico telefónico en las zonas afectadas por el ataque terrorista se ha disparado, hasta tal punto, que las operadoras de EE UU no han tenido más remedio que pedir la colaboración de todos para evitar el colapso de las redes. Las principales telefónicas del país, AT&T, Verizon y Cingular, han hecho un llamamiento para que sólo se utilice el teléfono es situaciones de emergencia y reconocen que la saturación de las líneas en Nueva York y Washington ha impedido que muchas llamadas prosperaran.

Pero la magnitud del volumen de llamadas dirigidas desde todo el mundo al corazón financiero y político de Estados Unidos ha sido de tal calibre que sólo la acción conjunta de las telefónicas ha permitido manejarlo. Gigantes como BT, France Télécom o Singapore Telecommunications han urgido a sus clientes a que sólo llamen en casos "desesperados" y todas las operadoras han movilizado gabinetes de seguimiento para dirigir el tráfico por los cauces menos congestionados, alguna de ellas por petición expresa de EE UU.

Los esfuerzos han evitado el colapso de la red, pero no la saturación, y las conexiones con Nueva York y Washington han sido casi impracticables hasta el mediodía de ayer.

Y es que el volumen de tráfico registrado, sobre todo el martes, ha pulverizado todos los récords. AT&T gestionó 431 millones de llamadas en su red de larga distancia ese día, el mayor número de su historia, mientras que Verizon duplicó el volumen en Washington y Nueva York.

Fuera de Estados Unidos, los intentos de conexión eran aún más numerosos. BT asegura que el tráfico con destino a Nueva York se multiplicó por 10 y France Télécom tuvo serios problemas para gestionar las llamadas. En Telefónica, el tráfico llegó a crecer hasta un 2.000% en los peores momentos de la jornada, aunque ayer por la mañana el volumen había descendido ya hasta situarse en un 300% más.

El exceso de tráfico se unió a los problemas de las telefónicas estadounidenses directamente relacionados con el ataque terrorista. AT&T, su filial de telefonía móvil y Verizon tenían equipos instalados en el World Trade Center, que quedaron destrozados cuando las Torres Gemelas se derrumbaron. Un número indeterminado de clientes empresariales de AT&T en Manhattan perdieron el servicio de telefonía local y Sprint estima que unas 75.000 llamadas de larga distancia se bloquearon por culpa de los daños en los equipos. Las compañías intentaron minimizar el impacto dirigiendo el tráfico por otras rutas.

La telefonía móvil pudo rescatar parte del volumen atrapado en la red fija, aunque la congestión y la imposibilidad de terminar llamadas también fueron una constante. Igual lo fueron los daños materiales, con decenas de antenas afectadas por los derrumbamientos.

Ante el colapso de las redes, las personas que quisieron comunicarse con Nueva York y Washington, o desde estas localidades, optaron por el correo electrónico. El traslado de tráfico se cebó en America Online y Yahoo, y las infraestructuras de ambas resistieron un envite que llegó a ser 40 veces superior al habitual. También los sitios de noticias en Internet fueron el centro de las atenciones de ciudadanos de todo el mundo, hasta el punto de que muchos de ellos retiraron los gráficos y las imágenes interactivas para acelerar la navegación. CNN.com llegó a alcanzar los nueve millones de páginas vistas en una hora, frente a la media de 11 millones de páginas vistas diarias que tiene de ordinario. Y la avalancha de consultas tuvo consecuencias. Los tiempos de espera se multiplicaron y los principales sitios de noticias eran inaccesibles en la primera hora que siguió al ataque terrorista.

 

Grupos turísticos y hoteleros se enfrentan a la caída de la demanda

Los mercados penalizan duramente al sector ante las malas perspectivas

Club Med, Hilton y otros grupos turísticos europeos que ya estaban sufriendo una cierta contención de la demanda por la recesión que afecta al mercado americano, se enfrentan ahora a un nuevo obstáculo. La situación creada el martes recuerda a la crisis que vivió el sector con motivo de la Guerra del Golfo. Los ataques terroristas en Estados Unidos mantendrán, con toda seguridad, a los viajeros en general y a los estadounidenses en particular en sus hogares.

"Después de las aseguradoras, está claro que la industria turística es de las más afectadas", comentaba ayer Georges Panyotis, presidente de MKG Conseil, una consultora con sede en París.

"Los países musulmanes como Turquía, Líbano, Egipto y, tal vez, Túnez van a ser los más perjudicados" como mercados de destino, señaló.

Algunos analistas han colocado ya el signo negativo a toda la industria después de que Club Med y el operador turístico Kuoni perdieran más del 25% de su valor bursátil en sólo dos días. Esta última compañía va a permitir a sus clientes cancelar las reservas a Estados Unidos sin ningún tipo de penalización hasta el próximo día 17.

Antes de los ataques, la capacidad hotelera en Europa estaba creciendo al 1,5% anual, cifra muy alejada del 15% que registraba a principios de los noventa. Muchas compañías obtienen más de un tercio de su negocio de clientes de Estados Unidos. Cuentan con los americanos, con un elevado poder adquisitivo, para llenar aviones y hoteles o tienen operaciones significativas en Oriente Medio.

Club Med, el club de vacaciones francés, obtiene un 16% de su facturación de EE UU, y tiene complejos turísticos en Israel, Egipto o la costa norteafricana. Sus acciones cayeron el 10,7% el martes, y ayer llegaron a perder hasta un 19%. Hilton, la tercera cadena hotelera europea, experimentó un descenso del 21%, y Kuoni, del 13%. Las compañías aéreas también vieron cómo sus capitalizaciones se venían abajo al haber sido aviones comerciales el objetivo de los terroristas suicidas.

En España, la principal caída la registró la central de reservas Amadeus, que cerró en Bolsa con un descenso del 11,76%. Iberia, que el martes canceló todos sus vuelos a Estados Unidos, bajó el 7,92%, mientras que Sol Meliá y NH Hoteles, los principales grupos hoteleros españoles, vieron ayer cómo los títulos se desmoronaban el 9,15% y el 5,02%, respectivamente.

 

La IATA insta a las aerolíneas a reforzar sus sistemas de seguridad

EE UU mantiene indefinidamente la suspensión de vuelos regulares

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) instó ayer a sus 275 aerolíneas afiliadas en todo el mundo a estrechar las medidas de seguridad tras los ataques suicidas con aviones realizados el martes en Estados Unidos.

Un portavoz de la asociación afirmó a Reuters que están "pidiendo a los aerolíneas que revisen sus normas de seguridad (...). La aviación es un sistema mundial. No puede ser que uno no haga nada porque la región de uno parece ser segura".

William Gaillard añade que los asombrosos atentados en EE UU demuestran la necesidad de utilizar tecnología más moderna, incluso un escáner del iris y la palma de la mano para identificar a los pasajeros y evitar que potenciales extremistas traten de abordar una aeronave. "Muchos ejércitos del mundo están en estado de alerta. Estimamos que las aerolíneas deben hacer lo mismo. Necesitamos observar todos los procedimientos que se siguen en todo el mundo y ver si hay algunos fallos", dijo. Gaillard agregó que "en Estados Unidos hoy en día cualquiera puede abordar un avión sin mostrar ninguna identificación. Ese es un procedimiento normal, siempre ha sido así".

De forma simultánea, los ministros de Exteriores de la Unión Europea planean la adopción de medidas para "mantener el grado más elevado de seguridad" en la Unión, sobre todo en el ámbito del transporte aéreo, a fin de prevenir atentados, y ayudar a EE UU a buscar a los autores del ataque.

Esas medidas se incluye en el proyecto de declaración final que a última hora de ayer debatía el Consejo extraordinario de Ministros de la UE para analizar las consecuencias de los atentados sufridos por Estados Unidos y estudiar medidas de apoyo a su socio y aliado.

Mientras tanto, el Gobierno federal anunció ayer por la tarde que seguirá de forma indefinida la suspensión de los vuelos regulares. Sólo permitirá operaciones puntuales.

El impacto de la crisis en el transporte aéreo tuvo ayer su primera secuela. La compañía aérea estadounidense Midway Airlines anunció la suspensión de sus actividades y el despido de sus 1.700 empleados. En España, la Asociación Española de Compañías Aéreas (AECA) informó que entre un 15% y un 20% de los pasajeros de rutas regulares no domésticas cancelaron sus reservas o no se presentaron en sus vuelos desde el estallido de la crisis y el mediodía de hoy.