Aznar lanza un mensaje de confianza a los mercados financieros españoles

José María Aznar leyó ayer una declaración en el Palacio de La Moncloa en la que expresa su confianza en la solidez de la economía española e intenta transmitir calma a los mercados financieros ante la crisis provocada por el ataque terrorista contra Estados Unidos. No permitió preguntas.

El presidente del Gobierno expone en esta declaración su "plena confianza en la fortaleza y solidez del sistema financiero y monetario internacional", al tiempo que destaca las "bases sólidas" de la economía española, lo que "nos permite", dijo, "hacer frente con serenidad a las presentes circunstancias". Aznar añadió que las autoridades económicas ya han mantenido contactos con las distintas instituciones financieras, los mercados de valores y los principales agentes económicos para evaluar la situación y "adoptar las medidas necesarias". "Tengamos confianza", agregó el presidente, "porque tenemos motivos para tener confianza".

El vicepresidente segundo, Rodrigo Rato, se reunió en la tarde del pasado martes con el secretario de Estado de Economía, José Folgado, y el de Comercio, Juan Costa, para coordinar la conexión con los principales bancos y empresas del país ante la conveniencia de transmitirles un mensaje de tranquilidad. Esta ronda de contactos organizada desde el Ministerio de Economía sirvió también a sus máximos responsables para tomar el pulso a sus interlocutores. Ninguno de ellos, según la versión oficial, se pronunció en términos de alarma. Muy al contrario, expresaron su intención de funcionar con normalidad.

Aznar también informó ayer de que ha trasladado al presidente del Consejo Europeo, el primer ministro belga Guy Verhofstadt, la conveniencia de acelerar los trabajos para la adopción de medidas contra el terrorismo y la criminalidad organizada, así como para la consecución del espacio europeo de seguridad y justicia, una iniciativa en la que España lleva insistiendo desde hace meses para mejorar la eficacia en la lucha contra ETA.

En este sentido, el presidente recordó la declaración conjunta hispano-estadounidense firmada el pasado mayo con motivo de la visita a España del presidente George Bush. En ella se precisa el compromiso de ambos países de combatir el terrorismo "allí donde aparezca".

Rehenes de la barbarie

El ataque terrorista sufrido el martes por Estados Unidos "es un ataque contra todos nosotros", dijo Aznar. El Gobierno español, aseguró, ha tomado la determinación de "estar codo con codo con el pueblo estadounidense en esa misma lucha", para evitar que las naciones "que amamos la libertad nos sintamos rehenes de la barbarie".

Aznar no tiene duda alguna de la capacidad de la sociedad estadounidense para afrontar con éxito la recuperación moral y material después de los atentados sufridos. "La solidaridad en torno a la defensa de los valores democráticos y la fortaleza del vínculo entre nuestros países", añadió, "han sido la clave para que Europa se viera liberada en el pasado del totalitarismo y preservara su libertad y progreso".

Con las acciones conocidas el martes, "el terrorismo ha roto toda frontera imaginable y ha desbordado todo límite, dijo Aznar. "Hoy es un día de llorar a las víctimas y mañana será día de hacerles justicia", agregó.

El presidente, que se reunió por la tarde en el Congreso con el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, informó de que ha adoptado "todas las medidas" para garantizar la seguridad de los españoles en esta crisis.

 

Piqué afirma que España apoyará a Estados Unidos en su posible represalia

Los ministros de Exteriores se reúnen en Bruselas

El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, afirmó ayer en Bruselas que "España asumirá sus responsabilidades" si EE UU decide acometer algún tipo de represalia "dentro del marco de la legalidad internacional". EE UU puede precisar autorización para utilizar el espacio aéreo español si opta por atacar alguna zona de Oriente Próximo.

Piqué destacó, al término del Consejo de ministros de Asuntos Exteriores de la UE celebrado ayer con carácter extraordinario, que "somos amigos, socios y aliados de EE UU" y "en el marco de la Alianza Atlántica y de los acuerdos [internacionales] (...) haremos honor a nuestra relación".

Las instituciones europeas expresaron ayer su más profunda consternación por los brutales atentados y ofrecieron a Washington su apoyo y solidaridad tras la tragedia. Los ministros de Asuntos Exteriores declararon el próximo viernes 14 día de luto oficial en toda la UE y convocaron a los ciudadanos europeos a mantener tres minutos de silencio a las 12 del mediodía.

Los ministros consesuaron, asimismo, "por absoluta unanimidad", según destacó Piqué, una declaración formal que califica "estos horrendos actos" de ataque "no sólo contra los EE UU, sino contra toda la humanidad y contra los valores y libertades que compartimos".

Piqué, en declaraciones posteriores al Consejo, destacó la voluntad de la UE de "evitar, entre todos, que cuaje algún tipo de percepción de que estamos ante un choque de civilizaciones". "No es así", sentenció el ministro, que destacó la labor de la delegación francesa durante el debate para imponer ese criterio.

Más inversiones

Un mayor esfuerzo inversor en la orilla sur del Mediterráneo y la recuperación del espíritu de la Conferencia Euromediterránea que se celebró en Barcelona en 1995 son, según los expertos, el único camino para atajar las auténticas causas de problemas como el terrorismo o la inmigración. En este diagnóstico coincidieron ayer los participantes en las jornadas Europa y el Mediterráneo: un nuevo marco de relaciones, organizadas por The Economist, informa Pilar Abril.

El eurodiputado y sociólogo francés Sami Naïr hizo un llamamiento para que no se criminalice al mundo árabe y aseguró que el atentado de ayer debe "hacernos reaccionar rápidamente" y potenciar el desarrollo económico y la justicia en todos los pueblos del Mediterráneo. Naïr expresó también su confianza en que la respuesta estadounidense ante el atentado del martes distinguirá entre "culpables y población civil".

El secretario de Estado de Asuntos Exteriores del Gobierno español, Miquel Nadal, reclamó un trato preferencial de la Unión Europea para la orilla sur del Mediterráneo. Iniciativas como el capital riesgo serían, en su opinión, un camino para acompañar los procesos de reformas que deben emprenderse en estos países.