ABB reduce de nueve a seis las filiales españolas para simplificar su estructura

La multinacional helvética sueca Asea Brown Boveri (ABB) ha reorganizado su grupo de empresas en España dentro del proyecto de reestructuración que ha puesto en marcha en todo el mundo para mejorar sus resultados, que incluye la supresión de 12.000 empleos, el 8% de su plantilla total.

La iniciativa, que acaba de ponerse en marcha, supone la reducción del número de filiales del holding español el 33%. De las nueve existentes hasta ahora, se reducen a seis, denominadas ABB T & D Systems, ABB Power Technology, ABB Manufacturing & Consumer Industries, ABB Sistemas Industriales y ABB Automation Products.

La plantilla actual de estas seis filiales es de 2.855 personas, cifra algo inferior a la contabilizada el año pasado. Fuera del holding, ABB controla dos subsidiarias en nuestro país, ABB Medición y Stotz Kontakt.

El objetivo de este organigrama societario es simplificar y mejorar la relación con el cliente en un grupo que, por fabricar una amplia gama de productos, tenía muy descentralizada esa actividad comercial. A partir de ahora, según explicó ayer en un encuentro con la prensa Jan Roxendal, vicepresidente ejecutivo y jefe de la división de servicios financieros de la multinacional, es establecer un interlocutor único para cada cliente, por muy grande que sea. Roxendal recordó que el 30% de la cifra de negocio del grupo se genera con 200 clientes.

El vicepresidente ejecutivo de ABB se reunió ayer con la cúpula directiva de las filiales de España y Portugal para explicar la reorganización societaria y cultural del grupo. En cuanto al ajuste laboral, Roxendal avanzó que la matriz del grupo y las filiales de cada país estudian en estos momentos dónde se aplicará, por lo que eludió concretar si afectará de algún modo las actividades españolas. Un tercio de las bajas de ese recorte serán vegetativas, pero el resto tendrá que abordarse mediante otro tipo de mecanismos.

El objetivo del grupo helvético sueco es que, con la aplicación de la reestructuración, el margen bruto de explotación (EBIT) pase del 5,6% conseguido en el primer semestre del 2001, al 9%/ 10% en 2005. Al cierre de 2001, Roxendal prevé que el EBIT sea superior al de 2000, mientras que el resultado operativo caerá por debajo de la cifra del año pasado. El vicepresidente de ABB descartó que la multinacional estudie fusiones o alianzas tanto dentro de Europa como con grupos de Estados Unidos y apostó por el crecimiento en solitario. A su juicio, el grupo tiene potencial y solidez para crecer por sí mismo. La acción de ABB ha caído en lo que va de año el 60%.