La CE permite sin objeciones la compra de Elettrogen por Endesa

Endesa, al contrario de lo que le ha ocurrido a la francesa EDF, se expandirá en Italia sin objeciones a sus planes por parte de las autoridades de Bruselas. La compra de Elettrogen ha superado el examen comunitario en un mes. El grupo español, que adquirió la filial de Enel junto al BSCH, se dispone a tomar su gestión.

La Comisión Europea (CE) ha autorizado sin condiciones la compra de la empresa italiana Elettrogen por Endesa, operación que da al grupo español el control sobre el 7% del mercado eléctrico del país transalpino. La transacción se ha aprobado al mes de su presentación por el procedimiento simple, lo que significa que las autoridades comunitarias no creen que la adquisición plantee problema alguno para la competencia en la actividad eléctrica o indirectamente en cualquier otra área.

Esa decisión pone en marcha el plan de Endesa de toma de la gestión de la hasta ahora filial de Enel, líder eléctrico italiano y segunda europea tras æpermil;lectricité de France (EDF).

Se trata, por un lado, de una decisión que no causa sorpresas, ya que Endesa no está presente en el mercado italiano mientras que, adicionalmente, la compra supone la entrada de un nuevo operador en un país prácticamente dominado por Enel y las importaciones. La empresa que preside Rodolfo Martín Villa, no obstante, ha sorteado, al menos por el momento, los problemas que podrían haberle surgido ante ciertas informaciones del sector que se referían a un posible pacto entre Endesa y Enel para favorecerse en la adjudicaciones, en procesos diferentes pero muy cercanos en el tiempo, de sus respectivas filiales: Viesgo y Elettrogen.

La compra de Elettrogen, que sitúan a Endesa entre los tres primeros agentes en el mercado italiano, colma sus planes de expansión en Europa hasta el año 2005. Ahora su objetivo es hacerse con la dirección y trasladar a esa compañía sus criterios de gestión, como ya hizo en las empresas adquiridas en América Latina que ha centralizado en Enersis.

Con esta operación, Endesa pasa a controlar en ese país una potencia instalada de 5.438 megavatios repartida por toda la península itálica y las islas. Ciertos analistas han señalado que parte de estos activos no son rentables y tienen más valor como emplazamiento energético (tema que también repiten en el caso de Viesgo). También consideran que el precio pagado es elevado (aunque no se registraron significativas diferencias con las ofertas finalistas del concurso). Y es que ambos aspectos parecen repetirse en el complejo mercado europeo.

Endesa, que ha formado consorcio para esta operación el BSCH y la distribuidora de la región italiana de Brescia, no prevé una dilución de sus beneficios por esta compra. Y le corresponde en torno al 45% del total de la inversión, que se eleva a 2.630 millones de euros (437.600 millones de pesetas).

La deuda de Elettrogen se eleva a 1.060 millones de euros, aunque los analistas señalan que la estructura financiera de la empresa permite que asuma más endeudamiento cara a sus planes de inversión. Varios grupos italianos se han interesado por participar en el consorcio, incursión que se realizaría en detrimento de la participación del BSCH. La entrada de Endesa en Italia coincide con la de EDF, más polémica, que ha tomado el control de Montedison junto a Fiat, pero reduciendo sus derechos políticos.