El PSOE toma la iniciativa para modernizar las cajas

El PSOE pretende abanderar la reforma de las cajas de ahorros, una vez que las conversaciones con el PP no llevan el ritmo previsto. El PSOE quiere presentar una iniciativa parlamentaria en junio en la que se recoja la despolitización de estas entidades, la agilización para emitir cuotas participativas y una reestructuración del destino de la obra social.

El PSOE quiere abanderar la reforma de las cajas de ahorros. æpermil;sa es la intención de sus máximos responsables, que llevan varios meses estudiando el sector y tomando nota de sus reclamaciones.

La idea no es exclusiva del Partido Socialista. Tanto el PSOE como el PP quieren llegar a un consenso en materia de cajas de ahorros. De hecho, representantes del Gobierno y del Partido Popular se pusieron hace algo más de tres meses en contacto para intentar alcanzar un acuerdo para despolitizar las cajas, con la reducción al 50% del peso político en los consejos de administración de estas entidades, y para buscar fórmulas que agilicen la emisión de cuotas participativas por parte de las cajas.

En principio, el objetivo era alcanzar este pacto antes de que el Gobierno aprobase el proyecto de la Ley Financiera, lo que tenían intención de hacer inicialmente en junio, para en octubre pasarla al Parlamento (aunque, todo parece indicar que la Ley Financiera ha sufrido un retraso, por lo que, según fuentes financieras, no será aprobada hasta finales de año).

Pero después de tres meses, las negociaciones entre el PP y el PSOE están en punto muerto.

Por esta razón, el Partido Socialista ha decidido tomar la iniciativa al pretender presentar en las próximas semanas una iniciativa parlamentaria en la que se recojan los cambios que piden las cajas de ahorros y en los que puede haber consenso entre los grupos políticos, comunidades autónomas y sindicatos, con los que ya ha consultado.

Límite político en las cajas

El PSOE también ha mantenido contactos con varios responsables del sector, quienes les han comentado sus inquietudes futuras. Fuentes de este partido explican que tras analizar las propuestas de las cajas, éstas han comentado que pueden seguir como hasta ahora otros 100 años más sin problemas. Pero, mientras otros sectores pueden crecer, ellas se encuentran encorsetadas, "situación que no es muy lógica si se tiene en cuenta que representan la mitad del sistema financiero", explican fuentes socialistas.

La iniciativa que pretende presentar el PSOE (cuyos expertos en cajas de ahorros se reunirán en los próximos días para dar forma a este proyecto) es la de limitar la representación pública en los máximos órganos de gobierno de las cajas al 50%.

El PSOE considera que las cajas deben despolitizarse, sea o no un imperativo de Bruselas. El Gobierno lleva meses insistiendo en esta idea, que en un principio se reflejó en un borrador inicial de la Ley Financiera, que después se eliminó.

En este borrador se decía textualmente: "En ningún caso la representación de Entidades y Corporaciones de Derecho Público en sus órganos de gobierno podrá superar en su conjunto el 50% de los derechos de voto en cada uno de tales órganos."

Cuotas participativas

La agilización para la emisión de cuotas participativas (instrumento similar a las acciones, pero sin derechos políticos) también tienen lugar en la iniciativa del PSOE.

Su objetivo es preservar, bajo cualquier concepto, "la naturaleza jurídica de las cajas", dicen fuentes del PSOE. Y añaden que esta idea no es contraria a la búsqueda de nuevas fórmulas para que estas entidades refuercen sus recursos propios.

El proyecto del PSOE pasa por que las cuotas participativas sólo puedan ser suscritas por personas físicas (clientes, empleados y particulares) y cajas de ahorros. Fuera quedan los bancos y cualquier otra sociedad que no sea una caja de ahorros. Con ello pretende evitar que los bancos se cuelen por la puerta de atrás.

Los titulares de estas cuotas participativas no tendrían en principio derechos políticos. Pero el PSOE le está dando vueltas para que, de alguna forma, su voz quede recogida en las asambleas de estas entidades. "Si los impositores (depositantes) tienen voz y voto, con representación en el consejo y asambleas de las cajas, lo lógico es que los suscriptores de cuotas, que han invertido su dinero en la entidad, puedan expresar su opinión en las asambleas", afirman fuentes del PSOE.

Los socialistas también le están dando vueltas a la idea de que estos títulos puedan cotizar en Bolsa, pero aún no tienen definida su instrumentalización, ni si ello puede llevarse a cabo. Una posibilidad es que estos títulos sean emitidos por una sociedad creada por la caja, y que ésta, a su vez, represente un porcentaje limitado de los recursos propios de la caja, y sea ésta la que salga a Bolsa. Este proyecto sería muy similar al que opera en Noruega.

Otro punto que quieren introducir es que estas cuotas puedan ser suscritas por otras cajas de ahorros, con lo que se crearían unos vínculos entre unas y otras que podrían facilitar la cooperación y evitarían las suspicacias de las fusiones interregionales.

Obra social

El Partido Socialista tampoco quiere olvidar la obra social de las cajas, al considerar que una de sus principales características debería tener un papel más relevante y actualizado en la sociedad.

Mantiene que la obra social (a la que las cajas dedican más de 100.000 millones de pesetas al año) debería reestructurarse para dedicar una parte significativa a Investigación y Desarrollo (I+D) y a otros fines más acordes con los tiempos. Esta idea coincide con un informe realizado por las cajas hace unos dos años.