Los analistas reiteran sus errores sobre las 'puntocom'
En diciembre de 1998, Henry Blodget, analista de CIBC Oppenheimer, lo vio claro. Las mejores oportunidades estaban en los valores de Internet. Fijó el precio objetivo de Amazon en 400 dólares y tocó esa cota en tres semanas. Blodget, que ahora trabaja para Merrill Lynch, empezó a ser muy seguido, tanto por los medios como por los inversores estadounidenses. Hoy es una de las personas más vilipendiadas en Wall Street.
No es difícil encontrar en los foros de las webs financieras estadounidenses insultos dedicados a Henry Blodget. En el último año, este analista de 34 años y con una nómina anual que ronda los 200 millones de pesetas no ha dado ni una. Yahoo ha caído en un año un 90% y, hasta el jueves pasado, las últimas 14 recomendaciones hechas por Blodget sobre esta compañía eran "comprar a corto plazo".
Este analista de Merrill Lynch es el mismo que la semana pasada especulaba con una caída en los ingresos por publicidad de Yahoo y provocaba el pánico en el mercado. Pero muchos olvidaron señalar que el 15 de febrero Blodget enviaba una nota a sus clientes en la que decía lo siguiente: "Los precios de la publicidad en los principales portales se han estabilizado y las ventas de este mes [de febrero] son superiores a los niveles de enero. Después de una caída del 15% en este trimestre, las ventas mejorarán a lo largo del año. Creemos que la debilidad del primer trimestre ya está descontada con el actual precio de las acciones". Yahoo ha perdido desde entonces un 30%.
Mary Meeker, de Morgan Stanley, y Anthony Noto, de Goldman Sachs, pertenecen también a ese grupo de analistas de celuloide con sueldos multimillonarios. Y, como Blodget, hay que remontarse a los tiempos de la puntocommanía para encontrar un acierto. En la cartera de valores que sigue Noto, figuran perlas como Etoys, en quiebra, y PlanetRx.com, que ha perdido un 98% de su valor de mercado en el último año. Noto nunca recomendó "vender" estos valores.
Los fracasos estrepitosos de los analistas estrella de Wall Street en el último año han desembocado en denuncias por parte de grupos de inversores que acusan a los expertos de las firmas más prestigiosas de actuar conforme a los intereses de la entidad para la que trabajan. Así, es muy frecuente comprobar cómo los analistas emiten recomendaciones sobre compañías que, a su vez, son clientes de la división de banca de inversión para la firma en la que el analista trabaja.
Mary Meeker, por ejemplo, mantiene a estas alturas la recomendación de "mejor que el mercado" sobre 11 compañías de Internet de su cartera. De éstas, ocho fueron asesoradas por Morgan Stanley en sus colocaciones en Bolsa. Esta es una polémica antigua que, tradicionalmente, sale a relucir cuando pintan bastos en Bolsa. Pero el conflicto de intereses entre analistas y colocadores ha sido objeto de estudio desde hace tiempo.
¿Analistas o vendedores?
Según un informe publicado en febrero de 1999 por Roni Michaely, de la Universidad de Cornell, y Kent Womack, de Dartmouth College, "la tendencia en las dos últimas décadas ha sido utilizar a los analistas de renta variable en los procesos de marketing y estudios previos. Aunque existen razones que explican esta tendencia (como la menor duplicación de tareas y menor esfuerzo de marketing), ello implica que los muros entre departamentos son cada vez menos claros. Consecuentemente, los analistas son cada vez más dependientes del negocio de banca de inversión del grupo". El estudio de estos expertos (http://www.turtletrader.com/boost1.pdf) concluye que los valores que los analistas de los colocadores han recomendado se comportan peor que aquellos que han recibido una recomendación por parte de una firma de análisis independiente. "Las recomendaciones hechas por el equipo de análisis de los colocadores muestran un grado significativo de sesgo que el mercado no acaba de reconocer", sostienen Michaely y Womack.
Las pifias y los posibles conflictos de intereses no han impedido que Blodget sea escogido por la revista Institutional Investor como el mejor analista de Internet en 2000.
'Vender', un término casi olvidado
¿Por qué han sido tantos los que los han hecho tan mal?, se preguntaba la periodista Gretchen Morgenson en un artículo publicado en The New York Times el 31 de diciembre de 2000, último día del peor año de la historia en el Nasdaq. "A pesar de que a los gurus de las firmas de Wall Street se les conoce todavía como analistas, su trabajo diario tiene cada vez más que ver con las ventas y menos con el análisis", aseguraba.
Morgenson añade: "De las 8.000 recomendaciones hechas en Wall Street sobre las compañías del S&P 500, sólo 29 son 'ventas', según un estudio de Zacks Investment. Por otro lado, las recomendaciones de fuerte compra sumaban 214".
En España, ni Internet tiene la misma relevancia que en EE UU ni los analistas han alcanzado el grado de popularidad de Meeker, Blodget o Noto. Pero el historial de aciertos tampoco es mucho mejor. No hay recomendaciones de venta sobre Terra en los últimos seis meses. Los analistas BSCH mantienen desde septiembre su recomendación de compra; Ibersecurities, que colocó a Terra en "venta para trading" tras la fusión con Lycos, elevó de neutral a compra su recomendación cuando tocó los 25 euros en octubre; Renta 4 mantiene desde el 9 de agosto (44,5 euros) su recomendación de compra. Son sólo unos ejemplos.